sábado, 28 de junio de 2014

Periodismo, contextualizando desde 1914

"En París, la noticia procedente de Sarajevo se vio desplazada de las primeras páginas de los periódicos por un escándalo de proporciones memorables. El 16 de marzo de 1914, madame Cailloux, esposa del ex primer ministro Joseph Cailloux, había entrado en el despacho de Gaston Calmette, director del diario Le Figaro, y le había disparado seis tiros. El motivo del asesinato era la campaña que el periódico había realizado contra su esposo, durante la cual Calmette había publicado las cartas de amor que ella le había escrito a Joseph Caillaux mientras seguía casado con su primera esposa. El juicio debía comenzar el 20 de julio, y el interés del público por aquella historia, que combinaba un escándalo sexual y un crimen pasional cometido por una mujer muy conspicua en la vida pública francesa era enorme, como es natural. En una fecha tan tardía como el 29 de julio, el prestigioso diario Le Temps dedicaba el doble de espacio en sus páginas a la absolución de madame Caillaux (basada en que la ofensa que contra su honor justificaba el crimen) que a la crisis que se estaba fraguando en Europa Central. En la medida que la prensa de París sí prestó a la noticia de Sarajevo, la actitud predominante fue que Viena no tenía derecho a acusar al Gobierno serbio de complicidad en los asesinatos -todo lo contrario, los periódicos franceses culpaban a la prensa de Viena por azuzar el sentimiento anti-serbio" (Sonámbulos. Cómo Europa fue a la guerra en 1914, Christopher Clark, trad. de Irene Cifuentes y Alejandro Pradera, Galaxia Gutemberg, 2014)
Para cuando nos pongamos salvapatrias con que el periodismo es la última cocacola del desierto. Y yo lo entiendo: a mí también me interesaría más la Cailloux, seguramente.

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