martes, 11 de septiembre de 2012

La hora más silenciosa de la noche


"Investigue usted el motivo que le impulsa a escribir; averigüe si extiende sus raíces hasta lo más profundo de su corazón, compruebe si se moriría por fuerza si no le fuera permitido escribir. Y sobre todo, esto: pregúntese a sí mismo en la hora más silenciosa de la noche: ¿debo escribir? Excave en sí mismo en busca de una respuesta profunda. Y si esta resulta ser afirmativa, si tiene usted que salir al encuentro de esta seria pregunta con un fuerte y sencillo "Debo", entonces construya usted su vida conforme a esta necesidad; su vida debe ser, aun en su hora más indiferente e insignificante, señal y testimonio de ese impulso. Después acérquese a la naturaleza. Entonces intente decir, como si fuera el primer hombre, lo que ve y siente y ama y pierde. No escriba poemas de amor; rechace usted al principio aquellas formas que son demasiado habituales y corrientes: ésas son las más difíciles, pues se necesita una gran fuerza y madurez para dar algo propio donde existen ya cantidad de buenos y en parte brillantes textos que han llegado hasta nosotros. Por tanto, prefiera usted a los motivos generales los que le ofrece su propia vida cada día; describa sus tristezas y anhelos, los pensamientos fugaces y los anhelos, los pensamientos fugaces y su fe en algún tipo de belleza... describa usted todo eso con una íntima, callada y humilde sinceridad y utilice para expresarse las cosas de su interno, las imágenes de sus sueños y los temas de su recuerdo. Si su vida cotidiana le parece a usted pobre, no le eche la culpa a ella; acúsese a sí mismo, dígase que no es usted suficientemente poeta para convocar a sus riquezas; pues para quien es creador no existe la pobreza ni lugar alguno pobre o indiferente" (Rainer Maria Rilke, Cartas a un joven poeta; p.23; Ed. Hiperión, 2010, trad. de Jesús Munárriz)
Y siendo impresionante y verdadera la última afirmación, se me ocurre que es también peligrosa. Por cuanto puede ser esgrimida por quienes pretenden en ocasiones negar un estado de cierta infelicidad vital para perpetrar esos estados de Facebook de una exaltación inversamente proporcional a su desazón y carentes de toda verdadera poesía. Lo que yo llamo paulocoelhadas.

1 comentario:

Migrant dijo...

Brillante Rilke y aun más brillante el fragmento de la obra que has escogido. Sin duda, tu reflejo. A mí me ocurrió lo mismo cuando cayó en mis manos...Lo mejor de todo y lo que más me sorprendió es que fue ella misma quien me "contestó":

“Ha de saber usted, querido señor Kappus, cuánto me alegra tener esa hermosa carta suya. Las noticias que me da, reales y francas, como ahora vuelven a serlo, me parecen buenas. Y cuanto más lo pienso, más se afianza en mí la sensación de que son buenas de verdad. (…) A menudo he pensado en usted durante estos días festivos, imaginando cuán tranquilo debe de estar en su solitario fortín. (…) Debe ser inmenso el silencio en que hay cabida para tales ruidos y movimientos. Cuando se piensa que por añadidura se agrega a todo eso la presencia del mar lejano, con su propio sonido, constituyendo tal vez el tono más íntimo y entrañable en esa armonía de prehistórica magnitud, entonces ya sólo resta por desearle a usted que, lleno de confianza y de paciencia, deje obrar en su ánimo la grandiosa soledad, que ya nunca podrá ser borrada de su vida, y que en todo cuanto le quede por vivir y hacer, actuará cual anónimo influjo, de un modo continuo y decisivo. Algo así como en nosotros fluye sin cesar la sangre de nuestros antepasados, mezclándose con nuestra propia sangre para formar el ser único, singular e irreproducible que somos, cada cual de nosotros, en cada recodo de nuestra vida. (…) Sí, me alegro de que usted cuente ahora en su haber esa existencia firme y determinada. (…) El hallarnos en circunstancias que nos formen y labren, colocándonos de vez en cuando ante cosas grandes y naturales, es todo cuanto nos hace falta. (…) En pocas palabras: me alegro de que usted se haya salvado del peligro que representa el caer en todo ello y ahora viva, en un lugar cualquiera, solitario y valiente en medio de una ruda realidad”.

No sé qué ha cambiado en ti pero estas últimas entradas guardan mucho más "deseo". Ese que tanto quieres aparcar... ;)
Enhorabuena...