domingo, 15 de julio de 2012

Fragmentos de un diario etíope (II)

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Día V. Domingo 10 de junio de 2012. 16.24

Entender lo que cobra un tipo como Cristiano Ronaldo es más fácil de entender cuando contemplas la fiebre que provoca en las masas de un rincón de Etiopía como Wukro. Ayer, sábado, por la noche, estuve con Jorge viendo el Alemania-Portugal de la Eurocopa en el cine y fui testigo de ello.

El cine es una nave en la que proyectan sobre una pantalla de unos tres por tres metros frente a hileras de bancos corridos sin respaldo. La mayoría, si no todos, iban con Portugal, por Cristiano, no por otra cosa. Y cada vez que este aparecía en alguna jugada, era jaleado efusivamente.

Camisetas del Madrid, eso sí, no he visto ninguna por aquí. Sí del Barcelona. Fue muy divertido ver cómo uno de los que la llevaban negaba insistentemente que le gustasen Messi o Xavi o cualquier jugador culé. “No, no, Cristiano Ronaldo”, y se puso a imitar el gesto que el portugués hizo cuando metió 1-2 en el Camp Nou hace unos meses. Vaya escena.


A las 3.30 de la mañana me han despertado las salmodias de las celebraciones ortodoxas. ¡A las tres y media de la mañana! He cerrado la ventana y aun así seguían colándose esas recitaciones monótonas que me recordaban a la llamada al rezo de un muecín. Cuando me he levantado a las seis para ir a Misa, la matraca continuaba.

La Misa católica a la que he asistido, celebrada por uno de los dos sacerdotes locales que vive en Saint Mary (que, me he enterado, no son Padres Blancos sino sacerdotes diocesanos), también ha sido una salmodia ininterrumpida. Hora y media de recitaciones en tigrinya –lengua local- de las que ha sido imposible espigar algo más que un “Philipos” en la lectura del Evangelio o un “Johannes” en la media hora de homilía. Media hora. Debería la Iglesia prohibir las homilías de más de 20 minutos. Diré en mi favor que, a pesar de la hora, no me he dormido.


(...) No me gusta que, como puedes observar mientras lees esto, a esta recolección diarística le falta literatura por todas partes, me falta frescura, ese análisis agudo y zumbón de estado de Facebook. Estoy como demasiado solemne, ¿no? (...)

[Y aquí os dejo, por cierto, "Agua, el oro líquido de la región etíope del Tigray": un reportaje que he escrito para RTVE.es]

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