martes, 8 de mayo de 2012

La disciplina del artista

He de leer de nuevo La vida intelectual de Sertyllanges, me temo (poco lo he citado, aunque qué hermosa estas palabras sobre vida intelectual y amistad). O volver a ver El tormento y el éxtasis. Reflexionar de nuevo sobre la necesidad de la contemplación para el proceso creativo e intelectual. La contemplación y la disciplina. Ay.

Vila-Matas catalogó en su brillante Bartleby y compañía a buena parte de la fauna procrastinadora de la literatura, gentes de talento que han escrito una o ninguna obra; que, no se sabe bien por qué, han legado obras breves, han derramado su talento con pipeta, gota a gota. Una, dos, tres piececillas a lo sumo, y basta. Alguna genial.

Hace unas pocas semanas escuchaba a Jiménez Lozano -prolífico, aunque no publique: que mis ojitos han visto sus cuadernos de espiral garabateados, con una letra seguro que apretada y enjuta como él mismo, cuadernos que asegura hará quemar a su muerte- criticar la holgazanería de Ferlosio desde la admiración. Algo así como “tanto talento literario y tan pocas ganas de trabajar” (no es textual, no, periodista de pacotilla y titular sensacionalista).

Hoy me siento así, con tiempo por delante, ganas de hacer literatura, y el pozo de la creatividad secorro. Mojama. Meto el cubo en este blog para, al menos, sacar algo de músculo escriturístico. Supongo que la indisciplina literaria se paga, que el trabajo de gestor de naderías y cosas que a uno le importan poco tiene sus consecuencias. Kafka era oficinista, se supone. Lo mío no debería ser una excusa.

No quiero que esto suene a excusa, si acaso como petición de perdón. Si uno cree que tiene talento para escribir y decir cosas interesantes y no lo hace, debe pedir perdón. (También debe pedirse perdón si uno cree que tiene talento para ello, no es verdad, y escribe sandeces como las que muchos escriben, todo sea dicho.)

8 comentarios:

Eduardo Laporte dijo...

procRRRRRRRRRRRRRRastinadora

Agus Alonso-G. dijo...

Aysss, eso es lo único que tienes que decirrrrr

Agus Alonso-G. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Agus Alonso-G. dijo...

Corregido. Gracias!!

julio cesar romano dijo...

Creo que es imperdonable. Perdoname tú, pero debía decírtelo.

Francis dijo...

Mi relación 'escriptoria' con la literatura mejoró mucho cuando decidí que no quería ser escritor, sino en todo caso escribir cuando así me brotara. En el hipotético caso de que tuviese talento para ello, no veo por qué tendría que pedir perdón. Quizá prefiera dedicar mi tiempo en otra cosa, también provechosa (tanto para mí como para los demás). Yo soy más de tomarme el acto de escribir con menos seriedad.

Anónimo dijo...

Definitivamente quieres pero no puedes, escribir bien, digo.

Agus Alonso-G. dijo...

Sí, es cierto. Esta entrada es bastante floja. Es parte de la depresión creativa, creo.