sábado, 14 de enero de 2012

Teoría de la recepción

Los libros dicen cosas diferentes a lectores diferentes. Obvio. Pero eso incluye que los libros digan cosas diferentes a los lectores diferentes que cada uno de nosotros somos según vamos madurando -o simplemente envejeciendo, si lo prefieres así-.

Digo esto porque me he terminado de leer hace un par de días La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera (en edición de Tusquets, trad. de Fernando Valenzuela). Típica laguna que uno tiene -¿No te habías leído a Milan Kundera? No-. Precisamente porque es el típico libro que uno -al menos alguien con nuestro bagaje lector- se lee con 21 y no con 31 años. O, al menos, es el típico libro que puede significar una muesca intelectual, vital, si uno lo lee con 21 años. Yo no lo hice y por mí pasa ahora un poco como agua sobre las piedras. O más bien, digamos que para mí es ya como aceite a baja temperatura. Apenas puede rehogar mis ideas. No es ese estallido que... ya tú sabes.

Todo esto venía de una frase que me sugirió la lectura de este libro: La vida es un ensayo general. Un ensayo general con conciencia de única función.

2 comentarios:

Rosie the Riveter dijo...

¡Pero, bueno, estoy una semana sin entrar y me encuentro tres o cuatro posts del tirón...!¿Es propósito de año nuevo que caduca a la quincena o tendrá continuidad?

"La insoportable..." yo me lo debí de leer con esa edad "ideal" que apuntas, sobre los 21, y debo confesar que me produjo el mismo efecto que a ti con 31.

"La broma", esa sí que me dejó KO con unos años más...

Saludos

Rosie the Riveter

Agus Alonso-G. dijo...

Lo admirable es que solo hayas estado una semana sin entrar. No es propósito de año nuevo, es musa de año nuevo que esperemos no caduque en la quincena :)

Me han hablado bien de 'La broma'. Me lo leeré sí o sí.

Alegría leerte por aquí.