domingo, 22 de enero de 2012

Roma

Aquella ciudad milenaria y hermosa seguía superando cuanto era posible imaginar. Por todas partes alcanzaba a leer, en lengua latina: Fulano fecit me. Tal emperador o papa me construyó, me hizo. Conscientes de sí mismos y de lo que representaban, quienes allí gobernaron durante siglos se habían propuesto legar su grandeza y memoria a las generaciones futuras. Me pregunté con envidia qué iba a quedar de nosotros, los españoles, con el oro y la plata de las Indias yéndose en guerras exteriores, en toros y cañas, en festejos y cacerías de reyes y nobles. Con nuestro vasto imperio disuelto en orgullo, latrocinio y miseria. Pensé en la ciudad de Madrid, mezquina y sin apenas nada notable, que con su sola plaza Mayor, el Buen Retiro, el palacio real inconcluso y cuatro fuentes, algunos de mis compatriotas, ciegos de soberbia, proclamaban como la más hermosa y saludable del orbe. Y concluí con amargura que ciertas fanfarronadas se esfuman viajando, y que cada cual tiene las ciudades y la memoria que se merece"

El puente de los Asesinos (Arturo Pérez-Reverte) - Pos. 895-902 [Kindle] | Añadido el domingo 15 de enero de 2012 11H55' GMT

1 comentario:

kañaman dijo...

Bueno, Madrid tiene su encanto... no es Londres, pero bueno...