jueves, 17 de marzo de 2011

Naïveté posmoderna [o ¿Por que soy antimoderno? (II)]

Leo estos días Vida de Pablo, la primera novela de Carlos Pardo. Se trata de un libro de corte autobiográfico sobre un grupo de jóvenes de vidas anodinas y posmodernas. Treinteañeros peterpanescos tan típicos de la gran urbe, deseosos de hacer una carrera en la industria del ocio mientras gastan sus días en los wannabe-SoHo españoles, pinchando discos, editando poemarios y asistiendo a actos literarios de corte marginal. Lectores de Musil, Walser y oyentes de mil artistas cuyos nombres mi ignorancia impide retener en la memoria. Drogadictos a tiempo parcial, chicos de pana, gafas de pasta y playeras setenteras.

Hojeaba el otro día el último de Agustín Fernández Mallo, El hacedor (de Borges), Remake. Entré en la librería con idea de comprarlo, pero bastó un vistazo rápido para que me invadiese un hastío que me hastía recordar.

Supongo que eso es la innovación literaria, lo que uno debe escribir si quiere entrar en el torrente de la nueva literatura. De lo indie-underground-vanguardista con marchamo intelectual con aspiraciones sociológicas con intenciones filosóficas y culturales.

Pero yo, lo siento -y quizá sea un problema de fábrica o de educación- no estoy preparado para eso. Mi paladar es probablemente tosco y primario. Convencional. Puede que sea rancio y apolillado, pero no soporto esa especie de Blade Runner emocional y narrativo sin alma en el que se regodea la juventud actual que quiere innovar en el arte. Como si fuese lo mismo pintar un panorama desolador que disfrutarlo, ver un capítulo de The Wire que vivir en uno de los tugurios del oeste de Baltimore.

Toda esa cochambre autobiográfica de bohemio que no ha pasado verdadera necesidad, toda esa carencia de armonía narrativa que me parece falta de talento y de capacidad de trabajo, toda esa vanguardia artística (ir al Reina Sofía y que lo más bonito sea mirar caer la tarde sobre Lavapiés desde una ventana) que se da tanta importancia. No sé, toda esa... cosa. Me tiene confundido.