lunes, 11 de julio de 2011

Minesota

Viaje relámpago a las ciudades gemelas, Saint Paul-Mineápolis, en Minesota, para visitar por fin a la rama americana de la familia. Otro Estados Unidos. Agradabilísimo fin de semana en un barrio residencial judío de Saint Paul, capital del estado. A lo suburbs. A lo Coen. A lo Douglas Sirk. A lo Mad Men.

Ha habido tiempo para pasear, para jugar con el sobrino, para comer una hamburguesa rellena de queso, para beber Blue Moon, Sam Adams y germánicas cervezas, para ver cine de Woody Allen en el sotano a través de Netflix, para coger las bicicletas y cruzar el Misisipi, recorrer parte de Mineápolis, bañarse en uno de los 10.000 lagos del estado, comer bagels (era una asignatura pendiente), comprar por $20 los cuentos completos de Carver en una edición de la Library of América...

Y volver a sentir los vellos como escarpias, el soplo del Espíritu, la comunión de los (no tan) santos, en una sencilla parroquia de Mineápolis con los días contados. La distancia no la hace más comunión, pero si más patente.

2 comentarios:

mama dijo...

En esa pequeña parroquia me sentí muy bien. Que envidia!

kaña dijo...

Sí, la verdad es que das envidia jodío, disfruta la experiencia