viernes, 3 de diciembre de 2010

Leer en el Metro

El Metro está muy bien porque puedes leer mientras viajas. Según ese clásico argumento del madrileño sin coche, con suerte puedes llegar a tener hasta dos horas para el noble ejercicio de la lectura.

Algunos somos raros y nos hemos acostumbrado a movernos en coche. Nuestro horario se moldea de acuerdo a ese hecho. Lees. Y mucho, si así lo quieres. Sentadito en tu sofa favorito. Con un lapiz a mano. Con un diccionario de español. Con uno de inglés si es necesario. Con otros libros a mano, por si te da por eso de la intertextualidad. En silencio. O con música.

Pero es que si no leo en el Metro, no leo. Ah, ése es otro problema.

Ahora que me ha sido sustraído el vehículo y he tenido que volver al abono-transportes, me he acordado de Daniel Pennac. Esa hermosa idea -que creo ya he repetido en ocasiones aquí- de que leer es como amar. El tiempo para la lectura es tiempo robado al deber de vivir. Uno no ama en los ratos libres (no exclusivamente, ni mayormente, desde luego), no construye el amor con los retalillos de la vida.

Para amar (leer) hace falta comodidad, intimidad con la persona (el objeto) amada, concentración, espacio para la contemplación.

El Metro está muy bien porque aprovechas mejor el tiempo... Paso por el torno pongo un dedo en la página que estoy leyendo me guardo el billete llego a la escalera leo unas líneas cuidado que se acaba la escalera mecánica doblo la esquina de la pagina busco hueco en el andén abro el libro leo dos párrafos miro cuánto queda para el proximo tren leo dos lineas vuelvo atrás porque no me he enterado de la última página leída miro cuánto queda para el próximo tren el tren va a hacer su entrada en la estación cruzo una mirada con una rubia leo una línea para acabar el párrafo pongo el dedo entre las páginas entro en el vagón no hay asiento leo una página porque este libro me está pillando de verdad levanto la mirada para explorar el resto del vagón ya estamos casi llegando a la siguiente estación me espero para ver cuál es me aparto un poco para que salga una señora intento leer...

9 comentarios:

el náuGrafo dijo...

Es jodido lograr concentrarse en el metro, pero a fuerza de práctica se consigue y bastante bien.

Ayer hice una foto a cuatro señoras que leían en el metro. Una un periódico en papel, las otras tres novelones de unas 400 pags. Ni rastro de ese e-book que iba a matar al libro en papel.

Aún sigo esperando, guruses del mundo.

Agus Alonso-G. dijo...

Be patient, my friend. En part va todo tan lento por el inmovilismo del mundo editorial, conservadores como ellos solos.

el náuGrafo dijo...

Con los libros que ahora mismo hay disponibles, novedades incluidas, podrimos pasarnos tu vida y la mía y la de las cuatro señoras del Metro leyendo en digital.

El libro digital no será una revolución, ni algo masivo.

ME APUESTO EL DEDO MEÑIQUE DEL PIE IZQUIERDO.

HE DICHO.

AQUÍ QUEDA ESCRITO. COMPRUÉBESE DENTRO DE 20 AÑOS.

fon dijo...

apuéstate el dedo gordo...al fin y al cabo siempre han dicho que el meñique acabará desapareciendo debido a la evolución genética.
Madre mía qué pedantería!
pues... naúfrago! tú y yo iremos con libro de papel seguros... pero todo el mundo se nos quedará mirando en el metro como bichos raros.... raros.
Odio aceptarlo pero la tecnología es imparable.

el náuGrafo dijo...

qué pedantería la mía? Dime por qué?

el fon dijo...

qué pedantería, la mía claro.
estuve de vacas y no pude aclarártelo antes.

ManuP dijo...

Es cierto que la lectura hay que darle su tiempo y espacio como amada que es.
Pero es que hay amores a los que les quiero dedicar tanto tiempo que lo robo de otras actividades (como ir al trabajo).
Leer en el metro no hará que la lectura sea mejor, pero sí hará que el metro sea mejor.

Enrique dijo...

Creo que podrías ilustrar esta entrada con la foto que cuelga los chicos de 101; "Colección de Invierno":
http://101.es/2011/01/07/coleccion-invierno-gif-iii/

Enhorabuena,buena entrada.
PD. Me has dehjado jodido. Ahora que casí sólo leo en el metro…

Agus Alonso-G. dijo...

Jaja, sí, la foto es maravillosa.