viernes, 12 de noviembre de 2010

Personajes con aristas

Veo estos días la segunda y tercera temporadas de Mad Men, la serie de televisión estadounidense cuyo escenario es una agencia de publicidad de Manhattan en los años 60.

El protagonista, Don Draper, es un personaje atormentado, contradictorio, un macho alfa de personalidad poderosamente atractiva para ellos y ellas. Un tipo trágico. Un líder carismático. Un hombre con caparazones, con miserias fatales. Con una bondad entrevista.

Mad Men, The Wire, Los Soprano. Tres de las más elogiadas series de televisión contemporáneas. Las tres se desenvuelven en entornos de miseria moral. Mejor: todos los entornos humanos tienen miseria moral, pero estas series le sacan punta a esa degradación, la subrayan, y nos muestran el proceso de decadencia de la comunidad.

Son ficciones pesimistas, con una visión sombría ya no sabe uno si sobre la época o directamente sobre el hombre. Fabulosas narraciones y afiladas indagaciones en la condición humana que nos cautivan. Bien realizadas, capaces de crear una estética.

El peso en las tres recae sobre un personaje. Don Draper, Jimmy McNulty, Tony Soprano. Seres turbios cuya vida no es modélica, pero consiguen deslumbrarnos a ratos, hacer que queramos mirar oblicuamente como ellos, beber una copa con su estilo y, sobre todo, tener el arrojo y la seguridad que ellos tienen para doblegar la vida.

Lo hablábamos el otro día. Lo dionisíaco, con toda su fuerza. Mourinho. O el recién premiado Houellebecq.

¿Por qué nos atraen tanto en la ficción unos tipos que no querríamos como padre ni como esposo?

5 comentarios:

Lectora dijo...

Cierto, pero también se puede ver The Wire como una especie de purgatorio para todos esos personajes perdidos/deshauciados, como el inútil Prez que termina siendo un fantástico maestro, la detective que pierde lo que más quería por su adición a las calles, la actitud redentora de Lester, o incluso la "reforma" del cabrón de Macnulty... ¿no crees? (por no hablar de Bubbles que, para mí, es uno de los personajes más rotundos de la historia de la tele)

Lectora dijo...

Ups, mi molesta dislexia. Perdón.

Estela dijo...

No sé, siempre nos atrae la gente segura, con ideas claras, sean como sean esas ideas. Buscamos seguridades constantes... pero creo que deberíamos explorar otras vías de vida.

Agus Alonso-G. dijo...

Lectora, es cierto. De las tres series mencionadas, la más vitalista es 'The Wire', aunque curiosamente sea la que se mueve en un entorno 'menos humano' o más degradado.

Y curiosamente, 'Mad Men', que es la que se mueve en un entorno más 'normal', es la que está más llena de miseria moral.

En los personajes principales de Bubbles hay en casi todos una grandeza moral que no tienen ni los Mad Men ni los Soprano. Bubbles es tremendo.

Estela, supongo que es verdad que nos atrae la gente segura. La voluntad de Schopenhauer o algo así, supongo. Esa especie de soberbia audacia.

Kañaman dijo...

En general nos atrae aquello que no tenemos.