jueves, 11 de noviembre de 2010

Erasmo

Voluntariamente desaparecido de este lugar. De vacaciones. Y aprovechando para enfrascarme en lecturas que me documenten sobre esa difusa época llamada Renacimiento. Quería escribir una novela histórica sobre Garcilaso de la Vega y me encuentro con que no puedo reducirme a eso. Querría escribir una gran novela que retratase (parte de) toda esa difusa época.

Leo Príncipes y humanistas, de Antonio Fontán y descubro personajes fascinantes. Juan Dantisco, Luis Vives. Y Nebrija, claro. Ahora no leo, discurro, con el Erasmo de Rotterdam de Stefan Zweig, toda una fuente de inspiración para una de las caras del alma de ese tiempo. Se me amontonan las citas.

Ésta podría abrir el libro:

Algunas veces, muy raras a lo largo de los siglos, surgen tensiones tan huracanadas que rasgan el mundo en dos como una tela y ese gigantesco desgarro atraviesa todos los países, todas las ciudades, todas las casas, todas las familias, todos los corazones. En esos casos, la violencia excesiva de la masa oprime con su fuerza inmensa al individuo, que no puede defenderse, que no puede salvarse de la locura colectiva, pues un oleaje tan enfurecido no admite lugares ni márgenes seguros." (Erasmo de Rotterdam, Stefan Zweig; Ediciones Paidós, 2005, trad. de Rosa S.Carbó)

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