jueves, 14 de octubre de 2010

Exit through the gift shop, de Banksy

En junio de 2008, tuvo lugar en Los Ángeles una exposición de arte urbano de un tal Thierry Guetta aka Mr.Brainwash. Un tipo que, de la noche a la mañana, pasó de ser un cualquiera a vender obras por valor de miles de dólares. Ya entonces se conjeturó con la posibilidad de que aquello fuera un hoax, un montaje.

De aquella exposición, el que esto escribe se ha enterado ahora, al ver el apasionante documental firmado por Banksy, Exit through the gift shop, un documental que juega a hacernos dudar de si lo que se cuenta es verdad o mentira, del mismo modo que nos hace dudar de hasta qué punto el arte contemporáneo lo es o no.

Exit through the gift shop es una entretenida y sugerente reflexión sobre lo que es el arte. Sí, ya lo hizo Gombrich con más seriedad en su Historia del Arte, muchos otros han hecho esta reflexión típica de la modernidad (importa más el lenguaje que lo que con él expresas, el arte que la obra de arte en sí), pero Banksy, como quitándose importancia -y esa sea quizás su grandeza-, o hace a su modo. Se trata de un documental sobre un tipo excéntrico que graba y graba y graba vídeo, un día decide grabar a los grafiteros más famosos del mundo, y un día decide grabar a Banksy y hacer un documental sobre él. Al final, Banksy acaba haciendo un documental sobre el tipo (excéntrico) que quiso hacer un documental sobre Banksy.

Se trata de una película altamente recomendable porque está bien montada, porque es entretenida y porque nso ahce pensar sobre cosas de profundo calado.

El uso del vídeo doméstico, de la hiperrealidad audiovisual, es posible que termine por agotarnos, pero la sensación de realidad que transmite su poca calidad da juego en este caso, da un tono adecuado a lo que se cuenta.

El tal Guetta tenía un negocio de ropa vintage en L.A. que triunfó -como dice el narrador de la historia (y no es textual)- entre "aquellos que querían estar a la última". Esa sofisticación de la estética audiovisual retro [offtopic o no tanto: cuando a los modernos les gusta ser reaccionarios] nos puede hacer pensar en lo falso del documental. Quizá lo sea. Uno de los tipos que pone el careto es Shepard Fairey, grafitero (¿artista urbano?) que creó el warholiano icono de Obama (Hope), y él ha "jurado por Dios" que no es un hoax.

No me cabe duda ya de que la vida supera muchas veces la ficción, aunque esta suele ser más entretenida, por lo que puede ser verdad o mentira. Ya da igual. Es difícil que un excéntrico como éste epate, y lo único que queda al final es el ridículo espantoso de una sociedad pagando un pastizal por el hype: el arte como moda -sí, siempre lo ha sido, pero quizá no tanto como en la época de la democratización de la cultura-. El emperador en calzoncillos. Peor, en pelotas y castrado.

(P.S.: Y, de verdad que escribiría cosas más trabajadas, profundas e interesantes si no tuviese uno el síndrome " " -aún está por nombrar- que le lleva a querer saber el último titular de la última noticia del último medio digital, a saber lo último que ha twiteado Fulanito -agggg, ya no es lo último sino lo penúltimo, porque hay otro tweet-, a conocer cómo están mis "amigos" de Facebook...)

3 comentarios:

Nicolás Fabelo dijo...

El temor a ser marcado como inculto o insensible hace que muy poca gente tenga la valentía de plantear el gigantesco fraude que puede haber detrás de buena parte del llamado arte contemporáneo, fruto de la siniestra combinación de crematística, mal gusto, ignorancia y estulticia. Recuerdo ahora la genial "Arte" de Yasmina Reza, con el no menos genial Darín...

No podía esperarse otra cosa de la democratización y mercantilización de la cultura, que hace que el valor de una obra artística pase a depender exclusivamente de su aceptación social y del simple juego de la oferta y la demanda (con sinvergüenzas 'hirstianos' como oferentes y mafio-gañanes rusos como demandantes). De este modo, un excremento humano con una guinda encima puede llegar tener un mayor valor artístico que la tercera sinfonía de Brahms

Anónimo dijo...

Hola, hacía mucho que no te leía por aquí. Ya sabes que la cibernética me atrae, pero no me engancha. Tengo muchas ganas de ver la pelí. Caerá muy pronto y podré opinar. Espero que todo te vaya bien. Bss. Urbana.

Agus Alonso-G. dijo...

Ey, Urbi, hay que verse pronto! Espero que te guste la peli.