sábado, 9 de octubre de 2010

Capítulo bíblico de la posmodernidad

Caigo en la cuenta de que vamos camino de la excentricidad cuando salgo del metro en Tribunal un viernes a las diez de la noche y reconozco entre la concurrencia a Oliver Laxe. Sólo el reconocerle hace que me den ganas de acercarme a él y darle la enhorabuena. Le hubiera sorprendido ("Qué cool es Madrid", habría pensado). Apenas le dediqué unas miradas de reojo.

Antes, indago en el tema Jonathan Franzen-HarperCollins, que podría ser trending topic en un club de desequilibrados.

Me interesa porque hace un mes compré Freedom por Amazon.co.uk. Resulta que la primera edición, de 80.000 ejemplares, no es la versión definitiva del manuscrito y han tenido que retirarlas y ofrecer a los que ya la teníamos canjearla por la versión reimprimida, ya corregida.

Llamo al teléfono gratuito que han habilitado para la ocasión y les digo que me manden las instrucciones para hacer el canje. Luego decido que, si es cierto que es la gran novela americana del comienzo de siglo, me quedaré con la versión no definitiva y compraré una nueva. Puede dar empaque a una biblioteca. ¿Te imaginas tener la versión definitiva de un Ulises de Joyce y no el borrador, como todos tienen?

Ya sólo falta ponerle a mi tarde de viernes "Rococo" de banda sonora: "Let's go downtown and watch the modern kids / Let's go downtown and talk to the modern kids / They will eat right out of your hand / Using great big words that they don't understand". Estos tíos son grandes.


1 comentario:

Lu-chuana dijo...

(va mi desahogo particular)

Detesto a los autores tocagüevos. Dígolo porque me ha tocado bregar con alguno que tenía la santa manía de enviarnos correcciones a las correcciones de sus correcciones y coneguía convertir la traducción en un auténtico castigo. Como también detesto a los autores vedette, esos que se piensan que el hecho de que una coma no esté en su sitio es una afrenta intolerable para sus gigantescos egos. La descripción de "pompous prick" parece venirle como anillo al dedo.

(desahogo, I know).