martes, 10 de agosto de 2010

Más allá

Aprende a contemplar y a confrontar cuanto se ofrece a tus ojos con tus ideas familiares o secretas. Procura ver en una ciudad no simplemente un conjunto de casas, sino su vida humana y su historia. Que un museo no te muestre sólo cuadros, sino escuelas de arte y de vida, las concepciones del destino y de la naturaleza, las orientaciones sucesivas o diversas de la técnica, el pensamiento inspirador y los sentimientos. Que un taller no te hable solamente del hierro y la madera, sino de la condición humana, del trabajo, de la economía antigua y de la moderna, de las relaciones entre los hombres. Que los viajes te enseñen la humanidad; que los paisajes evoquen ante tus ojos las grandes leyes del mundo; que las estrellas te hablen de las duraciones inconmensurables; que los guijarros del camino sean para ti el residuo de la formación de la tierra; que al ver una familia sepas adivinar la presencia de generaciones, y que la relación más insignificante te ilustre sobre la más elevada concepción del hombre. Si no sabes mirar el mundo y las cosas de esta manera, no llegarás a ser más que un espíritu trivial. Un pensador es un filtro donde las verdades, al pasar, dejan lo mejor de su substancia"


(Sertillanges, A.-D.: La vida intelectual, Ed.Encuentro, 2003, p.68)

4 comentarios:

el náuGrafo dijo...

100% enmarcable.

Agus Alonso-G. dijo...

El libro del que tomo la cita es una obra maestra. Ayer estuve repasando algunos pasajes y te pone los vellos como escarpias.

jorge dijo...

pues...vamos a ver vamos a ver si lo he entendido o no. ¿viene a ser: no te creas el buyas del mundo y.... te has parado a pensar lo impresionante de todo esto?
Me acabo de meter en un bluque muy grande. Piensa, piensa, piensa... me acabaré haciendo un esguinze en el "celebro"

Mario Moliner dijo...

'Esguince', señor Jorge.

Buenos días,
Mario