jueves, 5 de agosto de 2010

¿Cultura gratuita?

Durante mis apenas 48 horas en Londres tuve la inmensa suerte de poder visitar la Tate Modern, la National Gallery y el British Museum. Uno apenas se acuerda de cuando para entrar gratuitamente al Museo del Prado bastaba con mostrar el DNI, así que es una agradable sorpresa descubrir lo que ya se le había anunciado a uno, que los museos allí son gratis.

"BRITISH MUSEUM - FREE ADMISSION". "NATIONAL GALLERY - FREE ADMISSION". Grandes lonetas en las fachadas lo recuerdan ostentosamente, para que cualquier transeúnte despistado se entere desde cualquier curva de la Trafalgar Square.

En la Tate (que, lo confieso, fue la que menos interés despertó en mí) me centré en Miró y en otros autores cuyo nombre ya no recuerdo y en hacer unas fotos a la cicatriz que recorre la Turbine Hall, la que ha dejado la comentada obra de Doris Salcedo, Premio Velazquez 2010, al ser rellenada.

En la National disfruté básicamente del impresionismo -¡Monet! ¡Renoir!-, de los franceses de comienzos del siglo XX, de Van Gogh, de la velazquiana Venus del Espejo. Y de un careo final con el matrimonio Arnolfini -qué pequeñito el lienzo-.

En el British babeé con la Antigüedad greco-latina, con la reconstrucción del Templo de las Nereidas; el Mausoleo de Halicarnaso; los frisos del Partenón... La Piedra Rosseta me retrotrajo a mis clases de Historia en 1º de BUP con el Dola; me enfrenté cara a cara con la Cariátide de Erecteion.

Observar algo tan aparentemente sencillo como las decoraciones policromadas de las vasijas minoicas me llevó a preguntarme cómo los modernos podemos ser tan papanatas de pensar tantas veces que inventamos el mundo ayer. Uno tiene en el inconsciente la idea de que hasta hace dos días prácticamente todos nuestros ancestros eran medio subnormales.

El Antiguo Egipto me interesa menos. Vi la momia de Cleopatra, of course, pero no me entretuve demasiado.

Mientras paseaba por la Tate me surgió una duda. ¿Es bueno que no haya que pagar ni un duro para entrar a semejantes museacos? Por un lado, supone que disfrutar esas obras de arte esté al alcance de cualquier londinense. Bravo. Por otro, soy de la opinión de que en ciertas materias la peña no valora/valoramos lo que no cuesta. Mmmmm.

Quizá me es más comprensible que el acceso a la Tate sea gratuito, ya que suscitar el interés por el arte contemporáneo es más complicado que hacerlo por obras del siglo XIX y si encima cobras pues vas aviado. Pero al British y a la National... No sé. Reconozco que no lo tengo claro.

Yo, por si acaso, -lo digo para que nadie distraiga el debate reprochándome una posible doble moral-, eché unas libras de donativo a la salida de la National Gallery. Tan felizmente.

13 comentarios:

jorge dijo...

Y...yo me pregunto: teniendo en cuenta la cantidad de obras de arte que los británicos han ido cholando de aquí y de allá... ¿eres consciente de que gratificaste económicamente a unos elegantes ladronzuelos?. Jurl, jurl... polémica asegurada...

Agus Alonso-G. dijo...

Jaja, sí, sí. Aunque yo pagué en la National, no en el British.

De todas maneras, utilizaré sus argumentos. Si no hubiesen fingado ellos, posiblemente esas cosas hubiesen acabado en manos de vándalos o de tipos que buscarían lucrarse.

Cunado los británicos se hicieron con determinadas obras de arte, a los propios países se la repanpinflaba.

Yo, sinceramente, prefiero que esas cosas estén en Londres que en Egipto o Grecia (no quiero ni pensarlo).

el náuGrafo dijo...

Poner una tarifa simbólica, una o dos pounds, que se destine a subvencionar proyectos, a ong's, a lo que sea, no me parece mala idea.

A veces hace de filtro interesante. El gratis total atrae a demasiado dominguero.

Ángel Ruiz dijo...

Casi verdad

Lectora dijo...

Antes, cuando iba a Madrid, nunca dejaba de visitar El Prado para ver El descendimiento de Van der Weyden. Ya podía durar mi visita 10 minutos o 10 horas, yo quería ver ese cuadro. Me gustaba pararme y contemplar todo el apartado de pintura flamenca, sin duda mi favorita. Desde que empezaron a cobrar esos abusivos 6 euros de entrada y han convertido el museo en un pu** supermercado postalero, no he entrado más que una vez. Como dice náuGrafo, puede entenderse un copago simbólico de 1 euros (¿2, quizás?) pero yo ya pago impuestos (muchos) como para encima tener que aguantar más abusos con las cosas que, supuestamente, son "de todos". Pero sólo para lo malo....

el náuGrafo dijo...

Los periodistas entramos gratis. El otro dia fui con una amiga, y le cobraron diez eurazos diez por ver a Turner. Yo no pagué y me sentí mu mal.... Estoy contigo.

Agus Alonso-G. dijo...

El problemas de cobrar sólo 1 ó 2 euros es que quizá te sale más caro la seguridad para asegurarte que la gente pague que lo que sacas haciéndolo.

Lectora, ya siento que sea tan duro. Entiendo que de no pagar a tener que hacerlo, jode.

Pero yo creo que 6 euros se los gasta cualquiera en unas cervezas rápidas de fin de semana.

Pagamos impuestos pero el transporte público no es gratis. No estoy seguro de que la cultura deba serlo.

Insisto, no lo tengo claro. Me interesa el debate.

Lectora dijo...

"Pero yo creo que 6 euros se los gasta cualquiera en unas cervezas rápidas de fin de semana".

Pero esa no es la cuestión, Agus. Ni siquiera la comparación con el transporte vale: cuanta más gente utiliza el transporte público, más conductores necesitamos, más reparaciones, más mecánicos... En el caso de los museos, no es así: los fondos siguen siendo los mismos, las necesidades de preservación son las mismas, los procesos de restauración programados no cambian y con la vigilancia que hay, la presencia de los visitantes causa un daño mínimo. 6 euros no es "mucho" dinero, es verdad. Pero una de mis mejores amigas, cuando vivía en Madrid, llevaba a su pequeña todas las semanas a algún museo un ratito. Para eso están los museos: para crear hábitos, para aficionar en algo tan abstracto como la contemplación y el disfrute. No para organizar macroexposiciones con cola kilométricas. Esa no es su función. Y para lo primero, no se pueden cobrar 6 euros de entrada, porque entonces nadie (o sólo los que tienen dinero) puede permitirse llevar a su hijo todos los fines de semana al museo (que 6 euros por dos son 12, por cuatro... echa cuentas). En Estados Unidos todos los museos son gratuitos y de una calidad extraordinaria. ¿Por qué? Porque tienen programas de "amigos del museo" para que, quien quiera contribuir, lo haga. ¿Por qué en España no?

Agus Alonso-G. dijo...

Lectora, la socialdemocracia tiene sus pros y sus contras... Y uno de éstos es que atrofia la iniciativa privada para sostener este tipo de cosas.

Agus Alonso-G. dijo...

Lectora, la socialdemocracia tiene sus pros y sus contras... Y uno de éstos es que atrofia la iniciativa privada para sostener este tipo de cosas.

Lectora dijo...

Oui oui, es cierto. ¡Pero! Tú eres más jovenzuelo (jiji), pero créeme: cuando yo iba al Prado gratis... tampoco es que hubiera manifestaciones a la puerta para entrar, ¿eh? O sea que la peña entraba, miraba su cuadro y se salía con las mismas. Además creo que la excusa para empezar a cobrar fue que era "discriminatorio" que los guiris pagaran y los españoles no. Pues claro que es discriminatorio. ¿Y?

Lectora dijo...

Y bueno es verdad que El Prado sí tiene sus "Amigos del Prado" y todo eso, pero falta, falta. Conciencia, y tal.

Agus Alonso-G. dijo...

Mmm, suena idílico lo que cuentas.

Y estoy contigo en que me parece bien esa discriminación de corte nacionalista, jeje.