viernes, 30 de julio de 2010

Origen, de Christopher Nolan

Acudía uno con ávida expectación al pase de prensa de Origen (Inception en v.o.). Una película no promocionada sobre la base de un reparto impresionante (que lo tiene) encabezado por Leonardo Di Caprio, de unos efectos visuales impactantes se mire por donde se mire o de una historia futurista y misteriosa, sino sobre la base de detalles de la historia apenas sugeridos y, sobre todo, de un director, el realizador de Memento, Batman begins y El caballero oscuro. El chico de moda en Hollywood.

Dos horas y media después, se dice uno -no sin cavilarlo durante un buen rato- que no era para tanto. Y mira que fastidia porque la de Nolan era de las pocas esperanzas cinematográficas que se habían puesto en la cartelera veraniega.

Cuando uno terminó de ver Memento, con un enrevesado pero exacto mecanismo interno en su guión, no pudo menos que esbozar una sonrisa, ahogar un suspiro de satisfacción. La historia no tiene una profundidad abismal, pero la manera de contarla es brillante, es sorprendente, es original. Hay post-partido, y un post-partido lleno de discursos coherentes, nada de pedaleos arbitrarios.

Las piezas están construidas para encajar y merece la pena perder el tiempo en tratar de lograrlo.

Cuando uno terminó de ver Matrix, con sus novedosas u-cap, su guión de aires clásicos renovados, su planteamiento original, no pudo menos que aplaudir con las orejas.

La genialidad epata. Pero uno piensa que no hay verdadera genialidad en una película -¡imposible!- si no hay brillantez técnica en el guión. Y el apabullante despliegue de Origen esconde la carencia de una historia poderosa.

Se ha dicho que Nolan quería hacer, y tuvo la suerte de conseguirlo gracias a su éxito previo, una película personal, intimista, con el presupuesto de una superproducción.



La película quiere basar su potencia en una trama compleja. Un poco a lo Memento. Pero ni siquiera en eso es para tanto. Si se presta atención, lo esencial del argumento se pilla con cierta facilidad. No hay grandes piruetas intelectuales, emocionales, sólo en la técnica narrativa. Y de tanta pirueta, la filigrana se enreda hasta la náusea sin que uno tenga la sensación de enfrentarse a un puzzle o un laberinto cuya excelencia justifique el esfuerzo.

La historia tiene más capas que una imagen de Ana Obregón pasada por el Photoshop, pero debajo de ellas no hay una historia profunda, unos personajes inolvidables, un enfoque de la vida personal, ni siquiera la originalidad al organizar esas capas.

Y, por supuesto, no hay el post-partido que mucho friqui ansioso por ocupar el tiempo pretende. No siendo efectivas ni la mecánica ni la historia que se narra, la cosa queda pelín efectista.

Con Origen, Nolan quiere crear descaradamente una película de culto, y la altura de su intento hace mayor su fracaso. No es que la cinta le quede pretenciosa, no (la película es buena, tiene un reparto de lujo, una construcción visual que desmonta y una premisa narrativa que promete el infinito), simplemente que la cosa flaquea, como suele pasar en estos casos, en el guión. Y las expectativas, insisto, eran enormes.

Nolan no logra lo que consiguieron los Wachowski con la primera de Matrix (olvidemos las dos castañas reloaded). Éstos revolucionaron las técnica de grabación cinematográfica, crearon una estética, esparcieron multitud de detalles icónicos a lo largo de la película que no significaban nada pero que alimentaban el mito, nos dejaron un buen puñado de frases míticas, sorprendieron al mundo con la idea de un mundo paralelo construido por ordenador... Pero, sobre todo, nos entretuvieron con lo de siempre, bien contado. El héroe clásico con ropajes modernos, nada más.

Que Origen no es mala, de verdad. No pensaba machacarla así. Si uno no espera gran cosa de ella, lo pasará bien. Tiene muchas chispas de genialidad. La historia de amor -yo diría que es el hilo de la película- tiene cimas, momentos de mucha emoción; Di Caprio, Marion Cotillard y Ellen Page son maravillosos actores...

Pero creo que no merece la atención que está recibiendo. Ni esa aprobación popular. Ni los pedaleos que -por poco que me gustase su resolución- sí merecía Lost (aquí también hay un limbo, jeje).

La última polémica ha sido sobre la banda sonora de Hans Zimmer -cargante en muchos momentos de la película-, construida sobre una canción esencial en la película, la hermosa "Non, je ne regrette rien" interpretada por Edith Piaf.



Quizá Memento también hubiese sido un fiasco si su autor hubiese contado con más de 200 millones de dólares de presupuesto y hubiera pretendido hacer Blade Runner con una historia que daba para lo que daba. Batman begins y El caballero oscuro -sobre todo ésta última- eran buenas pero tenían pequeñas grandes carencias en el guión.

Por eso, visto lo visto, Nolan está bastante de lejos de construir una verdadera obra maestra que perdure, valga la redundancia. Quizá no decepciona a uno tanto la propia película como el archigenial director que uno esperaba fuese y no fue.

Para no haberme gustado, vaya chapa.

[ACTUALIZADO: Al debate]

19 comentarios:

Lectora dijo...

Pasa demasiadas veces. Demasiados caramelos envueltos en papelitos de colores que dejan esta misma sensación.

Agus Alonso-G. dijo...

Pues sí, esa es la verdad...

Agus Alonso-G. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wesley Jackson dijo...

Sobre la supuesta polémica de la banda sonora: a mí no me parecería de extrañar en absoluto que Nolan le hubiese dicho a Zimmer que hiciese un tema "sobre" el de Edith Piaf, es algo que se hace mucho y que pasa hasta en 'Casablanca', vaya. Ahora bien, no me sorprendería en absoluto ver a Hans Zimmer plagiando (o "autoplagiándose"), no sería la primera ni la segunda vez.

Agus Alonso-G. dijo...

Para mí no hay tal polémica. A mí me gusta que jueguen con eso. Sería un motivo de culto si la película fuese la leche. Además, la canción de Piaf es preciosa.

Anónimo dijo...

Mira, has tenido suerte: primera crítica española de esta película. Creo que tienes un cacao mental por tus propias expectativas antes de ver la peli. Mi opinión personal (después de verla en Londres la semana pasada): obra maestra. El final pasará a la historia del cine sin duda.

Agus Alonso-G. dijo...

Puede que tengas razón, Anónimo. A mí el final me parece muy poco original. Esa ambigüedad la hemos visto mil veces y en un caso de confusión entre sueño y realidad es algo demasiado obvio a estas alturas de historia del cine.

Fíjate, esta película, en sus carencias y en su sobrevaloración, me ha recordado mucho a 'Shutter Island'. Incluyendo el final.

Agus Alonso-G. dijo...

Por cierto, que la mía no es la primera crítica en español, hombre.

Terzio dijo...

Llevo un tiempo de ¿cómo lo diría? ¿autismo cinematográfico? En fin, que consumo dvdeses de mi gusto y repito los que me gustan sin exponerme a traumatismos indeseados/indeseables. No sé si me explico.

Por eso agradecería que explicaras (que hubieras explicado) de qué va la peli. No me importa si cuentas el final. Como dice Maggie Smith/Aunt Constance en Gosford Park "...nosotros no iremos a verla".

Venga, que estás cada vez lanzado (muy bien lanzado, quiero decir).

'

Agus Alonso-G. dijo...

Sí, don Terzio, a ver si cojo carrerilla, que no puedo descuidar así este blog, dejándolo que se llene de polvo y telarañas.

Pues la peli va de (AVISO: SPOILERS) un tipo que trabaja robando e introduciendo ideas en las mentes de los demás a través de los sueños.

El problema -esto es algo latente que se va desvelando con un final abierto- es que ese tipo ha llegado un momento que no sabe si la realidad es tal o sueño porque paso décadas con su mujer en un sueño. Cuando su mujer y él regresaron a la vida real, ella ya había perdido la noción de la realidad (luego se sabe que fue porque él introdujo esa duda en su cabeza, aunque ese descubrimiento nos deja bastante fríos) y se suicidó para despertar de ese sueño (porque se supone que uno se despierta del sueño al ser asesinado, salvo que esté profundamente dormido y entonces entra en un limbo).

Este tipo es contratado para introducir en la mente de un joven empresario la idea de disolver el imperio familair que su padre le lega. A cambio, conseguirá que se le perdone (porque la mujer dejó todo atado para que le acusaran a él de la muerte y así se viese obligado a suicidarse como ella para volver a la 'realidad'; eso le obligó a huir de EE.UU.) y que pueda volver con sus hijos.

Para lograr meter la idea en la cabeza del joven empresario tienen (él y un equipo, incluyendo una arquitecta de mundos oníricos) que meterse en tres -y hasta cuatro- niveles de sueño diferentes con sus diferentes tramas de acción y sus diferentes tempos (porque, claro, hay un tiempo que corre y que va a expirar, con el que cuentan para lograr su misión).

Es algo así más o menos. Creo que he logrado alguna coherencia.

Anónimo dijo...

Sobre el tema de la música, en este artículo Hans Zimmer reconocía el uso de la canción de Edith Piaf. Yo soy seguidora suya en Facebook y ahí también publicó una entrada sobre el proceso y el por qué.

http://www.slashfilm.com/2010/07/28/hans-zimmer-explains-the-intersection-between-edith-piaf-and-the-inception-score/

Agus Alonso-G. dijo...

Gracias, Anónima. Ya he leído algo sobre el tema, sí. Zimmer asegura que no es algo que pretendiera esconder.

Agus Alonso-G. dijo...

Una crítica que comparto punto por punto: http://thehnicreport.com/2010/07/26/deception-a-review/

Anónimo dijo...

Todavía no he visto la película (yo, como simple espectadora he de esperar a su estreno), pero no me sorprendería que fuera como dices. Lo cierto es que las películas de Batman me han encantado (quizá Christian Bale tenga algo que ver) y me resultaron entretenidas y apabullantes pero Nolan siempre me ha parecido un director tramposo y efectista.

Esa impresión se acentúo en "El caballero oscuro" con los giros de guión, tan milimetrados que, cuando pensabas un segundo en ellos, te dabas cuenta de que aquello quedaba muy forzado. Por eso, aunque salí encantada del cine (de hecho fui a verla dos veces) por el espectáculo que había disfrutado, salí con una cierta punzada de decepción, como cuando vas a un espectáculo de magia y descubres el truco.

A pesar de lo dicho anteriormente y de tu "post", iré a verla porque sé que, al menos será entretenida. Sólo lamento tener que aguantas a DiCaprio del que sé que e sun buen actor pero al que no soporto en pantalla (por cietro, me pregunto si los Luca de Tena habrán demanadado a los de Shutter Island por el plagio).

Yavembar

Terzio dijo...

Como comprenderás, después de esa recensión/tráiler, me re-confirmo en mi autismo cinéfilo. Y me dan ganas de re-ver The Searchers, El Padrino y el Gatopardo (son mis pelis de Agosto). Muy convencido.

Para confusiones, las del ambiente me resultan suficiente, sin necesidad de incrementarlas con cine de estreno.

¿No?

'

Agus Alonso-G. dijo...

Yavembar, no entiendo la coña de 'Shutter Island', peli que por cierto me pareció bastante poca cosa.

Jajaj, yo me veré hoy 'El apartamento' y un día de estos 'The quiet man'.

Pero vaya a ver 'Toy Story 3', es maravillosa.

Lectora dijo...

Orígenes es Calderón de la Barca reloaded. Pero, a nosotras nos ha gustado/entretenido :-)

Anónimo dijo...

¿De verdad no entiendes la coña? Es que cuando fui a ver la película, sólo viendo el tráiler y la sinopsis de la película recordé "Los renglones torcidos de Dios" y me pasé toda la película esperando el final que ya le había leído a Luca de Tena.

Por cierto, ya vi Origen y es muy espectacular (a ratos) pero volvió a dejarme a medias. Ota pequeña decepción de Nolan. Eso sí, una decepción por la que no me arrepiento de haber pagado casi 7 euros.

Yavembar

Agus Alonso-G. dijo...

Es verdad. Es que casi no me acuerdo del final de la novela de Luca de Tena.