sábado, 31 de julio de 2010

El ascenso a La montaña mágica

Año y medio después de comenzarla y un par meses después de leerla por última vez, retomo La montaña mágica, de Thomas Mann. Hoy he logrado alcanzar el ecuador de semejante mamotreto que, es obvio, no logra cautivarme. Me consuelo tratando de convertir el hecho, como el propio libro hace de alguna manera, en una reflexión sobre el tiempo.

Esa dejadez en la lectura, llevada a trompicones, casa bien con el propio ritmo interno de la obra de Mann. Mi relación con la cuidada edición de Edhasa tiene la misma languidez aburrida que el tempo en el sanatorio del doctor Behrens (y para colmo la escena de amor es en francés, a palo seco).

Comparto con Hans Castorp la misma incertidumbre sobre el futuro. Sospecho que se quedará en Davos mucho tiempo, quizá toda la vida. Y que yo tardaré meses, años, en terminar el libro. Quizá me muera sin saber lo que sucedió y sin recordar en qué momento comenzó la lectura. Tal y como está construida la novela, puede que ni siquiera importe. Sólo interesa el extraño transcurrir del tiempo. Me consuela pensar que acabar con la última página será matar la propia esencia de la obra.

6 comentarios:

Estela dijo...

Es costoso seguir adelante con un libro que se hace cuesta arriba; es curioso porque no suele ocurrirnos lo mismo con otras circunstancias de la vida, en las que contamos siempre con que habrá dificultades, que, además, nos hacen crecer como personas.

Me apunto el libro, aunque ya no me cabe en una maleta en la que me ha costado dejar algunos títulos fuera... voy a estar un mes fuera de cobertura y me he pertrechado bien de literatura, así que feliz agosto... septiembre se me hace como un mes lejano.

Agus Alonso-G. dijo...

Que disfrutes... la vacaciones y las lecturas.

el náuGrafo dijo...

Dejate de libros costosos para el verano. Por cierto, has leido 'La educación sentimental' de Flaubert. Creo que se te haría menos costoso. Lo disfruté mucho hace seis veranos.

el náuGrafo dijo...

Me faltó el interrogante.

?

Agus Alonso-G. dijo...

Nop. Lo tengo en mi lista de want-to's.

Jordi M.Novas dijo...

La montaña mágica es una de mis lecturas pendientes (hace años). Creo que después de "La Broma infinita" (que recomiendo encarecidamente), me siento capaz de leer cualquier cosa.