miércoles, 2 de junio de 2010

El Logos contra la moda

Ya un poco tarde, no puedo dejar de recordar al gran San Justino, cuya fiesta se celebró ayer. Os enlazo a la catequesis de B16 sobre el filósofo cristiano del siglo II.

Luminoso el final de la breve audiencia, en el contexto de toda una serie sobre los Padres de la Iglesia, de San Clemente Romano a San Agustín:

Sin embargo, la filosofía constituyó el área privilegiada del encuentro entre paganismo, judaísmo y cristianismo, precisamente en el ámbito de la crítica a la religión pagana y a sus falsos mitos. "Nuestra filosofía": así, de un modo muy explícito, llegó a definir la nueva religión otro apologista contemporáneo de san Justino, el obispo Melitón de Sardes (Historia Eclesiástica, IV, 26, 7).

De hecho, la religión pagana no seguía los caminos del Logos, sino que se empeñaba en seguir los del mito, a pesar de que este, según la filosofía griega, carecía de consistencia en la verdad. Por eso, el ocaso de la religión pagana resultaba inevitable: era la consecuencia lógica del alejamiento de la religión de la verdad del ser, al reducirse a un conjunto artificial de ceremonias, convenciones y costumbres.

San Justino, y con él los demás apologistas, firmaron la clara toma de posición de la fe cristiana por el Dios de los filósofos contra los falsos dioses de la religión pagana. Era la opción por la verdad del ser contra el mito de la costumbre. Algunas décadas después de san Justino, Tertuliano definió esa misma opción de los cristianos con una sentencia lapidaria que sigue siendo siempre válida: "Dominus noster Christus veritatem se, non consuetudinem, cognominavit", "Cristo afirmó que era la verdad, no la costumbre" (De virgin. vel., I, 1).

A este respecto, conviene observar que el término consuetudo, que utiliza Tertuliano para referirse a la religión pagana, en los idiomas modernos se puede traducir con las expresiones "moda cultural", "moda del momento".

En una época como la nuestra, caracterizada por el relativismo en el debate sobre los valores y sobre la religión -así como en el diálogo interreligioso-, esta es una lección que no hay que olvidar. Con esta finalidad -y así concluyo- os vuelvo a citar las últimas palabras del misterioso anciano, con quien se encontró el filósofo Justino a la orilla del mar: "Tú reza ante todo para que se te abran las puertas de la luz, pues nadie puede ver ni comprender, si Dios y su Cristo no le conceden comprender" (Diálogo con Trifón VII, 3)."

Es este un buen resumen de uno de los mensajes que el Ratzinger pensador no ha dejado de repetir. Que actualmente -y diría que, por desgracia- la mejor depositaria del pensamiento ilustrado es la Iglesia, al menos el pensamiento más hondo que se elabora en el seno de la Iglesia (y B16 es máximo exponente de ello).

Muchos repiten hoy en día esa cantinela racionalista anticlerical que, quizá tuvo sentido en determinados momentos y lugares, de que la religión huye de la racionalidad.

Pero una vez asimilado lo mejor del pensamiento ilustrado, en la recta interpretación de la doctrina católica está hoy también la aspiración al Logos, la razón (que no es sólo empírica) contra el mito.

Entre el fanatismo fundamentalista religioso y el relativismo, ha de alzarse una razón que sepa reunir el amor por la Verdad y la tolerancia en la defensa de esa aspiración.

4 comentarios:

el náuGrafo dijo...

"actualmente -y diría que, por desgracia- la mejor depositaria del pensamiento ilustrado es la Iglesia"

Permíteme que, con cariño, discrepe (de chocolate) con tamaña afirmación. La postura respecto a los anticonceptivos, respecto al aborto y respecto a la investigación con células madre me parecen tan sólo tres razones que invalidan a la Iglesia como interlocutora ilustrada, y sí en cambio como deudora de unos dejes medievales de los que aún le cuesta desprenderse.

saludos

Anónimo dijo...

¿Desde cuándo ser provida es ser medieval o atrasada? El aborto y el infanticidio son prácticas habituales de sociedades paganas anteriores al cristianismo. ¿Quién es el atrasado que no sirve de interlocutor en la sociedad de los "Derechos humanos"?

Por cierto, creo que Benedicto XVI y el comentario de Agus al respecto se refieren a la propuesta filosófica de la razón, que en estos tiempos post-modernos está muy olvidada y despreciada.

Perdona, Agus que me meta.

Yavembar

Agus Alonso-G. dijo...

¡Cuánto tiempo, yavembar! Sé bienvenida.

Te permito discrepar, mi querido náuGrafo. Aunque precisamente las posturas sobre esos temas que planteas son tres argumentos de fuerza para mi afirmación.

La argumentación que se ha utilizado para convertir el aborto en un derecho es cualquier cosa menos racional-empirista. Es básicamente sentimental, o como mucho consecuencialista, no basada en los hechos biológicos. Basada en una imagen de la dignidad de la persona muy poco ilustrada, la verdad.

Respecto a la investigación con células madres, pues lo mismo. Utilitarismo puro obviando o tratando de tapar los procesos biológicos de la vida.

Los derechos humanos que defendió la Ilustración estaban basados en el carácter sagrado de la persona. Carácter que hoy en día se ha perdido (cosa lógica cuando debilitas la importancia de la religión y la relación entre la razón y lo trascendente), por lo que es natural que se trate la vida humana como desechos con tanta facilidad.

Respecto a los anticonceptivos, entiendo que es más difícil comprender la postura de la Iglesia... y sin embargo, se basa en el mismo carácter sagrado de la persona. Desde luego, no es que vea un maravilloso ejemplo de razón y vida recta en la sexualidad que hoy en día se practica (nada racional, por cierto, sino bastante visceral). En ese aspecto, pocas lecciones de racionalidad, gracias.

Sin acritud y desde el respeto, claro :). Pero creo que sería bueno argumentar para sostener determinadas afirmaciones.

el náuGrafo dijo...

Bueno, creo que ya he argumentado, tampoco voy a soltar aquí la tesis que no he escrito, si ej que te pones de un exigentón en tu blogue que da miedo entrar aqui, ejej.

Eso de la concepción sagrada del hombre queda muy bonito, pero me temo que eso sí es sentimental, y no tanto el aborto (tema que me satura, por cierto) y me limito a citar a un tipo que decía: "Una nuez no es un nogal".

Agus, en tono bloguero, sin grandes citas a prebostes varios, comentar que la Iglesia no es abanderada del sentir ilustrado, ni científico, ni empirista. Podrá ser otras cosas, pero todo no.

offtopic: nos vemos esta noche? Contéstame al mail. abrazos