jueves, 21 de enero de 2010

Amigos

Como desearía hoy levantar "un monumento más perenne que el bronce y / más alto que la regia construcción de las pirámides" a todos mis buenos amigos. A los que me enriquecéis. A los que dejais que intenté haceros un poco feliz. A quienes me habitáis y explicáis en parte ese yo poliédrico que ni yo conozco. A quienes soportáis mi basta humanidad, mis ciclotimias, mis qué sé yo. Mis idioteces.

Querría ser un Nebrija que recogiese en una personalísima gramática todas las palabras sólo por nosotros pronunciadas de ese modo, los significados compartidos, los lugares comunes y recurrentemente transitados, los códigos personales, las bromas sólo nuestras.

Me encantaría estar inspirado y cantar a las almas y al hombre, a los hombres -a las mujeres- que me acompañan, que enjugan mis lágrimas. Y mi sudor. Y mi sangre. Que me escucháis. Que rezáis por mí. Que soñáis conmigo. Que pensáis a veces "vaya un pelma". Que me lleváis a cenar. Que me lleváis al cine. Que me decís las verdades. Que no me las decís si no conviene.

4 comentarios:

el náuGrafo dijo...

Me he sentido aludido y por ello feliz y orgulloso.

Lectora dijo...

Yo también me siento una pizquita aludida, y es muy bonito que escribas esto. Eso sí: todavía no te me has aparecido en sueños (yo, como Bergman, sólo sueño que se me caen los dientes; ah, sí, y que doy vueltas en una nave espacial, como en 2001). Pero vamos, que igual dentro de poco te apareces y nos vamos al cine :-)

Rosie the Riveter dijo...

Pero, oyeeee... Espero que lo del enjuague de lágrimas y sangre sea una licencia literaria. Lo del sudor, pase.

Qué hermosa descripción de la complicidad. Grandes amigos tienes, según cuentas (los míos conmigo no sueñan, creo)

Saludos
Rosie the Riveter

Agus Alonso-G. dijo...

Mmm. El "conmigo" significa que comparten mis sueños. Pero todo puede ser, oye.

Hay mucha licencia literaria por aquí, sí.