jueves, 26 de noviembre de 2009

Moon, de Duncan Jones

A veces uno espera el deslumbramiento apoteósico, la epifanía artística, el capolavoro tumbativo. Y la belleza llega silenciosa, en formato pequeño, no como algo total, sino como el chispazo que nos llena de algún modo extraño.

Pienso que algo ha sido para mí Moon, la película que arrasó en el pasado festival de Sitges y que ha sido dirigida por el hijo de David Bowie, a la que ya iba predispuesto positivamente (lo que a priori más que un pro es un contra para la película).

Esta perlita, este pedacito de lo bueno anda por las carteleras españolas desde hace unas semanas, aunque en ningún momento ha ocupado la tribuna mediática, la pobre, más allá de Sitges.

Un espacio reducido (la cara oculta de la Luna), apenas un solo -pero monstruoso- actor (más la voz tremenda de Kevin Spacey), un guión que mantiene el pulso con la acción interior más que la exterior y una música discreta que suma... Y, sobre todo, una historia.

Una historia que podría ser considerada de drama-ficción, que plantea preguntas profundas sobre los límites de la técnica y que sirve a la reflexión. Pero que, al mismo tiempo, no pone todo su peso en el artificio futurista, sino que lo utiliza para desplegar la humanidad de la Humanidad.

El asombro no viene del desequilibrio entre progreso técnico y moral que la narración nos sugiere, sino de la ternura, de la vida, de las implicaciones personales, netamente humanas que para los protagonistas de ella tienen los sucesos.

Y bien es cierto que todo esto suena etéreo, pero no se puede ser más explícito para no fastidiar la trama. En estas cosas, hay que fiarse o no del que recomienda. Cuanto menos sepa uno al ir a verla, mejor.

Crítica de El Unicornio Negro.

4 comentarios:

el náuGrafo dijo...

Lo cierto es que lo vi, cuando estaba despierto, me gustó. Ah, y Gerty muy HAL, de '2001, Space Odity'. Es difícil inventar algo 100% nuevo.

Rosie the Riveter dijo...

Completamente off topic:

Material de lujo para un cuento
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/26/internacional/1259242594.html

Saludos
Rosie the Riveter

Agus Alonso-G. dijo...

Waw. Aunque me gustaría conocer más detalles.

NáuGrafo, náuGrafo, mira que...

Ángel dijo...

La acabo de ver. Me ha sobrecogido, perturbado, conmocionado y un montón de participios más. Qué gran película. Y qué dura. Como la vida misma.