miércoles, 25 de noviembre de 2009

Don Quijote en Louisiana (IV)

De El arpa de hierba, de Truman Capote, en traducción de Joaquín Adsuar para Anagrama:

...Dijo frotando el aire con sus dedos como si pensara que el frío que se tejía en él fuera una tela que se pudiera tocar..."

Cuando dejé la panadería el reloj de los tribunales daba las ocho, lo que quería decir que eran las siete y media. Ese reloj siempre iba media hora adelantado. En una ocasión trajeron a un experto para que lo arreglara. Al cabo de casi una semana de intentos de repararlo su recomendación fue que lo volaran con dinamita. El concejo votó que debía pafarse al relojero como si hubiera hecho su trabajo, pues se había despertado en todos una especie de orgullo al ver que el reloj se mostraba tan incorregible."

Había estado dentro de la cárcel en una ocasión. Me llevó Eddie Stover, el Largo, con una docena más, entre chicos y hombres. Entró en la droguería y dijo: 'Venid a la cárcel si queréis ver algo bueno'. La atracción era un muchacho gitano, guapo y esbelto, a quien habían cogido viajando de polizón en un tren de mercancías. Eddie el Largo le dio un cuarto de dólar y le dijo que se bajara los pantalones: nadie podía creer el tamaño de su miembro, y uno de los hombres dijo:

-Muchacho, ¿cómo es posible que te tengan encerrado teniendo una palanca como ésa?"

Como de costumbre, no había forma de hacer que Dolly se apresurase. Era su costumbre, incluso cuando llovía, caminar despacio como si estuviese paseando ociosa por los caminos de un jardín, con los ojos siempre dispuestos a descubrir cualquier precioso tallo medicinal, una ramita de poleo, de albahaca o de menta, hierbas útiles cuyo olor impregnaba sus ropas. Era siempre la primera en descubrirlo todo y su auténtica vanidad consistía en jactarse de que por lo general era ella la que se daba con cosas tales como la anilla de registro de un pájaro o un reguero de carámbanos... Siempre estaba llamando para que acudiéramos a ver la nube en forma de gato, el buque en las estrellas, el rostro de la escarcha."

3 comentarios:

Lectora dijo...

Cómo me gusta que te acuerdes de los traductores :-)

Lectora dijo...

Cómo me gusta que te acuerdes de los traductores.

Agus Alonso-G. dijo...

Jaja, sí, me empeñé en citarlo pensando en ti, de hecho.