sábado, 31 de octubre de 2009

Siempre nueva

Uno de los dos episodios que más me conmueven del Evangelio es aquel en el que, después del discurso sobre el Pan de Vida, muchos abandonan a Jesús. Él entonces se vuelve a sus discípulos y les pregunta: "¿También vosotros queréis iros?".

Y Pedro, el impetuoso, el honesto, el transparente, lanza ese como gemido de necesitado: "¿A quién iremos, Señor? Sólo Tú tienes palabras de vida eterna".

Hoy se lo he vuelto a decir con toda sinceridad.

Sólo quien ha degustado las delicias de la vida sobrenatural puede percibir la pobreza de una vida sólo natural.

11 comentarios:

Ángel dijo...

Gracias, Agus, por renunciar a la palabra "tronco" y a sus malvados efectos.

Agus Alonso-G. dijo...

Jajaja.

McChesterton dijo...

Me alegro de conincidir contigo en la predilección por este pasaje [como en tantas otras cosas] ;).

Muy radical este Jesús. No bajó el listón de su mensaje por temor a perder a perder seguidores, no corrió detrás de algún asustado oyente para explicarle que se le había malinterpretado, que se había expresado mal, que sus palabras habían sido "descontextualizadas". Todo los contrario, dejaba las puertas abiertas para que se marcharan, le traía sin cuidado el poder temporal ja, ja, ja.

Todo el pasaje del discurso del "Pan de Vida" es de los más rico del Evangelio. Incluso se me anoja cinematográfico, se respira el acojone de los discípulos...

Un saludazo.

McChesterton dijo...

Os invito a ver este vídeo del "videoapologeta" Fernando Casanova sobre este pasaje, que aparte de coincidir con el motivo de esta entrada, revela algo inédito y es que leído en versión original Jesús radicaliza todavía más su lenguaje en el versículo 54.

http://www.youtube.com/watch?v=UJq75Nutvow

Agus Alonso-G. dijo...

No es mi estilo, pero muy interesante. Gracias, McChesterton.

Lectora dijo...

Tanto histrionismo circense me resulta aparentemente incompatible con algo que presupongo tan íntimo como la fe. Cuando veo uno de estos megaestadios con algún telepreacher vociferando así (lo mismo da la denominación), me dan ganas de echarme a temblar.

Y más cosas que no digo de la que ha sido mi casa durante tantos años.

McChesterton dijo...

Tampoco es mi estilo. Pero como dijo el torero Rafael "El Gallo" cuando le presentaron a Ortega, aclarándole que era un filósofo: "tié que habé gente pa tó".

No era mi intención que gustara, sino la curiosidad que cuenta sobre el 54.

He preguntado a un experto si es cierto, si me contesta lo cuento.

Saludos.
A-gus A-lon-so... ;)

Lectora dijo...

"Sólo quien ha degustado las delicias de la vida sobrenatural puede percibir la pobreza de una vida sólo natural".

Que ayer iba a dejarte un comentario sesudo del estilo "pues a mí me encantan las yemas de Santa Teresa", pero pensé que te referías a otro tipo de degustamiento. A lo que voy. Ya sabes tú que esto es uno de los puntos que nos diferencia (bueno, eso y que yo estoy más cerca del suelo, y lo digo sin metáfora alguna). Sigo sin estar de acuerdo con este tipo de afirmaciones. Habría que acotar tanto y particularizar tanto otro más que....

Eso. ¿Ves cómo tampoco he dicho nada sesudo?

Lectora dijo...

Huy que espero que no se me ofenda nadie con lo de Santa Teresa, que mi madre es abulense y ella es mi santa favorita (bueno, ella y Santa Brígida).

Lectora dijo...

ella = Santa Teresa (no mi madre, que por la redacción quedaba confuso).

el náuGrafo dijo...

Habrá más de uno que al probar las yemas de Santa Teresa alcance experiencias sobrenaturales. Yo soy más de otras dulzainas.