lunes, 12 de octubre de 2009

Querer el dolor

El C.S.Lewis de Tierras de penumbra (Shadowlands, 1994), encarnado por el gran Anthony Hopkins, asegura que cuando uno ve sufrir al ser amado, le quitaría el dolor por el medio de imponérselo a uno mismo.

Algo misterioso y verdadero hay en ello, como en todo lo que tiene que ver con el dolor, especialmente cuando no es impuesto por otros seres humanos, sino por la naturaleza, la vida, la Providencia o como cada cual lo llame.

Creo que en la Cruz está esa gratuidad, que busca descargar los agobiados hombros de una Humanidad herida por el pecado. Y en la doctrina sobre la mortificación cristiana, mucho más allá de su carácter ascético. La gratuidad en respuesta a la Cruz, para descargar los agobiados hombros de un Cristo que hace suya la empecatada condición de toda una Humanidad.

3 comentarios:

Lectora dijo...

Todavía recuerdo la emoción tan profunda que se apoderó de mí viendo esta película. La veo de nuevo siempre que puedo, porque me parece extraordinaria.

Manuel Madrid Delgado dijo...

Yo también recuerdo la profunda impresión que me llevé al ver esta película por vez primera. Esa impresión creció cuando leí el libro de C.S. Lewis en que se basa la película, "Una pena en observación". Es un libro precioso, tristísimo, una magnífica reflexión para que los cristianos (incluso los que somos cristianos en la frontera) nos acerquemos al problema y al misterio del dolor.
He descubierto tu blog hace apenas dos minutos. Enhorabuena, me parece magnífico. Espero estar por aquí de manera asidua.
Un saludo.

Agus Alonso-G. dijo...

Hola, Manuel, gracias por tu comentario. Sé muy bienvenido. Nos vemos por estos lares.