sábado, 10 de octubre de 2009

Ágora, de Alejandro Amenábar

Los intrincados mecanismos de la emoción. En la fea capilla de la residencia de ancianos. Escuchando una horrible canción que mezcla organillo, midi y letras religiosas ñoñas. Rodeado de decadencia física. Y justo ahí brota la alegría. El sentimiento -sí, el sentimiento- de amor de Dios.

Es la respuesta a los "humm" mentales que me traía a cuenta de Ágora y del tolerante que ayer [editado: no me refiero a Alejandro, que fue correctísimo y con el que no discutí del contenido de Ágora, sino a un cámara de TVE], después de comentarle que la peli no me gustaba para empezar porque soy cristiano, me espetó que la religión es uno de los cánceres de la Historia. Haciendo amigos.

Viendo a las monjas nada glamourosas de la residencia dedicando su vida a cuidar decrépitos, me pregunto dónde está el cáncer: ¿en la religión o en los individuos? También hay quien mata en nombre del amor.


Porque Ágora, no, no me ha gustado. Es una película didáctica en la que Alejandro Amenábar trata de moralizar en el sentido más gruñón del término, y para ello pone todos los elementos al servicio de su tesis. Con muy pocos matices (como para comparar el dibujo de los malos que hace esta película con los japos de City of life and death, por ejemplo). No soporto las películas, ni los libros, que te quieren lanzar un mensaje moral rotundo, evidente, especialmente cuando no tienen un tono de fábula. (Odio las fábulas).

Amenábar es brillante, es listo, y ha hecho una película muy valiente. Arriesgada. Pienso que a la larga no le va a ir bien de taquilla en España (sí las primeras semanas, especialmente este primer finde). A poca gente -por desgracia- le interesa un debate (si es que lo hay en la película, que es absolutamente desigual) religión-ciencia, fe-razón, especialmente jóvenes. Aunque la que quede malparada sea la religión.

Amenábar no quiere contar "una" historia, como dice. El tono pedagógico continuo refleja que quiere universalizar: la religión se opone al progreso.

La realización es buena cuando se sale de lo convencional (los planos aéreos del 'hormiguero', muy chulos y cargados de significado), pero dado lo arriesgado de la propuesta temática, sería lógico pedir más riesgos.

La música es cargante a ratos, subrayona.

Un análisis de hace meses de Pseudópodo, nos acerca a la figura real de Hipatia. Recomendable.

Nuestra maña (¿de magna?) lectora hace una crítica devastadora de la película.

En La Mirada de Ulises.

(Foto: prometo que tengo más camisetas en mi armario.)

25 comentarios:

Rosie the Riveter dijo...

Confieso que aún me estoy riendo a cuenta del primer intercambio de impresiones entre El Autor y tú.

Hay quien piensa que Alejandro Amenábar es "una de las formas del mal absoluto" -y no ejerce de crítico en Aceprensa, sino en El País-. Aquí lo dejo para quien quiera echar unas risillas

http://www.youtube.com/watch?v=oT260EmbWlY

Y otra muestra más de cómo el cainismo hispánico puede producir obras geniales, aquí dejo enlace a dos mini-cortos delirantes

Un día con Amenábar

http://www.youtube.com/watch?v=P9fr2AT58Y0

y

una noche con Amenábar

http://www.youtube.com/watch?v=zH1KxoYp2b4&feature=related

Saludos
Rosie the Riveter

el náuGrafo dijo...

Jajjaa, yo, que soy un marujo que se hace pasar por cultureta, lo que antes quería comentar es lo de tu camiseta, jajaj. Haces bien en comentarlo tu antes, qué grande.

Ángel Ruiz dijo...

Qué bien la horrible canción con organillo que derrumba los muros de 50 millones de euros de la propaganda.

Lectora mañáaaaaaa dijo...

"También hay quien mata en nombre del amor".

Que se lo digan a Hadewijch.

losientolosientolosiento. Es que me la has dejado a huevo, ¡reconócelo! jijijiji

Agus Alonso-G. dijo...

No, no , Rosie, el `tolerante' no fue Amenábar, con el que no discutí del contenido de la peli (hubiera sido muy maleducado), sino un compañero de la tele al que conocí precisamente ayer.

Qué tío el Jordi Costa. Y cuánto cainismo, de la olla, eso sí.

NáuGrafo... Podía haberme inventado que es como mi uniforme de superhéroe, como una seña de identidad que sirva para reconocer al personaje. Pero no, ha sido pura coincidencia. Lamentable coincidencia.

Sí, Ángel, sí, la magia, lo sobrenatural, llega cuando menos te lo esperas.

Jaja, lectora, lo de Hadewijch (póngase voz de Chiquito de la Calzada) es tremennndo.

el náuGrafo dijo...

Acabo de ver Ágora. Antes que nada, lo de Jordi Costa me parece muy cainita, tú lo has dicho. Creo que no merece más comentario.

La peli.. A ver. En términos técnicos: le falta ritmo, la BSO demasiado subrayadora, como aquí se ha comentado, pero en términos de producción, decorados, dirección artística, vesturios, creo que raya a buen nivel, sin nada que envidiar a una super-media producción de Hollywood.

El contenido. Bueno, yo parte de la base de que la religión (cristiana en este caso) ha aportado cosas buenas -de tipo moral-, pero también ha sido un freno para el progreso en muchos campos. Ahí es dónde se centra Amenábar y quizá es demasiado parcial, al mostrar sólo el lado más fundamentalista de la religión, dejando de lado la crisis que se vivía en aquella época, con el imperio romano hecho un despojo, y tal.

No llega a conmover, y presenta una visión de los cristianos de entonces, algo maniquea, pero como toda de postura es lícito que exagere los rasgos.

Creo que se pasa al dividir un poco a buenos y malo, pero estoy con él en que buena parte de la iglesia no ha sido la más aliada en el progreso científico y los avances. Pero también es fácil juzgarlo hoy, a toro pasado. No sabemos cómo sería hoy Europa si no hubiera existido la cohesión cristiana. Delicados temas.

irichc dijo...

La teoría heliocéntrica (antes sólo hipótesis implausible) fue formulada por vez primera por cristianos. Ello no impedirá que, tras ver Ágora, el populacho adquiera la convicción de que por causa de los cristianos se hurtó tal hallazgo a la ciencia.

Agus Alonso-G. dijo...

Buena crítica, NáuGrafo. Muy matizada.

Lectora dijo...

Ahí voy yo, náuGrafo, a que no se puede hacer una peli pretendidamente "histórica" y saltarte, precisamente, lo histórico. Tampoco hace falta ser muy listo ni ser marxista estricto para entender que hay un nexo evidente entre según qué cosas, pero mi problema es que todo eso a Amenábar no le importa: el imperio estaba hecho unos zorros, pero nadie lo diría viendo su película...

Wesley Jackson dijo...

Pues yo vi ayer la peli. Y me gustó. Eso sí, hay que reconocer que eso de los "malos malísimos" (hecho, por supuesto, a propósito) sin matices (vaya Cirilo, colega) pues, hombre, le quita valor a la peli. Pero a mí me gustó. Y no creo que, aunque pueda doler, vaya tan desencaminado. Lo exagera y no matiza, pero no va tan sumamente desencaminado.

Y se dicen un par de cosas de la peli con las que discrepo: lo de que "no emociona" y lo de la banda sonora. Y lo resumo en una escena: el asalto a la biblioteca, donde con la música y las imágenes a mí casi me hace llorar el tío.

Agus Alonso-G. dijo...

"No creo que vaya tan desencaminado". ¿Desencaminado en qué? Las acusaciones o se concretan o son evanescentes.

Lo que no vale, en cualquier caso, es utilizar un sustrato histórico para manejarlo al antojo y sostener una tesis previa al hecho que se supone se quiere contar.

Wesley Jackson dijo...

Desencaminado, diría, en... bueno, creo que náuGrafo lo dice muy bien. Aunque, claro, luego también uno piensa: ¿habrían existido genios como Bach, Cervantes, Miguel Ángel, Erasmo, (San) Juan de la Cruz, sin el cristianismo? Hum... Ahí está el problema, la poca matización.

Dice náuGrafo: "Pero también es fácil juzgarlo hoy, a toro pasado. No sabemos cómo sería hoy Europa si no hubiera existido la cohesión cristiana. Delicados temas". Juzgar nuestra historia nos gusta mucho, es cierto. Y a veces se convierte más en vicio que otra cosa, también es cierto. Pero no sé, a mí hubo cosas de la peli que me gustaron, vaya...

Agus Alonso-G. dijo...

Pero es que el lado "fundamentalista de la religión", como dice NáuGrafo, es el lado fundamentalista del hombre.

Lo que no es justo es achacar a Dios, a las instituciones o a la religión en sí, los errores que tú y yo tenemos cada día. La barbarie propia de nuestra naturaleza herida.

Ponme ejemplos de 'mártires' científicos provocados por fundamentalistas religiosos y sin buscar mucho te los triplico con casos de científicos profundamente cristianos a los cuales la ciencia les debe tanto.

Copérnico, Kepler, Pasteur, Lavoisier (padre de la química moderna al que por cierto se guillotinó en la ilustradísima Revolución Francesa: cuando alegó que era un científico, el oficial que lo arrestó contestó con la famosa frase "la república no necesita científicos", ¿eso invalida la Ilustración? No), Descartes, Newton, Pascal, Mendel, Alexis Carrel...

Lectora dijo...

Sobre ciencia y tal. Supongo que parecerá pelín demagógico, pero a mí me interesaría una peli sobre la vida de esta buena mujer:

http://vimeo.com/6790193

Lectora dijo...

p.s. (no lo digo por estar de acuerdo con lo que dice, sino como un ejemplo más)

el náuGrafo dijo...

Por cierto, gracias por las alusiones. Lo cierto es que es compatible, como dice Agus, ciencia y cristianismo, lo cual enreda aún más si cabe el debate.

jordim dijo...

La película no me parece gran cosa. Pero decir que la religion es un cáncer no es ninguna tontería; desde luego ahora mismo lo es, es involutiva y dañina. Y eso Amenabar lo sabrá mejor que nadie, que si no me equivoco es homosexual. y habrá tenido que aguantar gilipolleces toda su vida.

jordim dijo...

Por cierto, me hace gracia lo de acusar desde cierta posición a ciertos cineastas y escritores de querer moralizar.
Por lo menos ellos normalmente se basan en hechos...
Lo cierto es que puedo llegar a entender una posición radical desde el ateísmo, pero no al contrario.

Lectora dijo...

Acabáramos. Jordim, yo también soy homosexual y he tenido que aguantar estupideces toda mi vida (últimamente las chorradas solamente me llegan cada dos o tres semanas; claro que hay que decir que ahora tengo menos contacto con el mundo exterior y leo poca prensa, lo cual minimiza las oportunidades de sentirme insultada), y además soy atea. Y no por eso se me escapa la intención moralizante de Amenábar y ese aire de "yo estoy aquí para enseñaros La Verdad".

jordim dijo...

No he dicho en ningún momento que no sea moralizante la película, sólo que me parece una película sin garra.
Y en cuanto a lo de llevarse las manos a la cabeza por lo moralizante, si yo tuviera un hijo no me importaría en exceso que le dijeran que las religiones son nocivas, por mucho que una película sea más o menos fiel la historia; pero sí me molestaría mucho que le intentaran convencer para que no usara condones, o de que la homosexualidad es una enfermedad, entre muchas otras cosas. Por eso me parece tan sumamente hipócrita acusar a los demás de moralizar desde cierta posición, cuando ellos lo hacen cada día y además haciendo mucho daño, metiendo en la cabeza ciertas cosas a la gente. Total, Amenabar ha hecho SU película. Quien quiera saber historia tiene a su alcance los libros de historia.

jordim dijo...

Y cuando digo Ellos, por cierto me refiero a la Iglesia. Yo no creo en Dios, pero desde luego si existe creo que lógicamente sería al margen de esa institución. Una cosa sería la Iglesia y otra muy distinta dios.

Lectora dijo...

"Una cosa sería la Iglesia y otra muy distinta dios."

Y otra, añado yo, las personas que componen una comunidad tan diversa como pueda ser cualquier comunidad de creyentes.

Lectora dijo...

"...metiendo en la cabeza ciertas cosas a la gente. Total, Amenabar ha hecho SU película".

Dos cosas. Una: yo, como persona más o menos crítica que soy, no creo en la inocencia de las personas ni en la capacidad de nadie (Iglesia, Estado, etc.) para adoctrinar porque sí. Confiemos un poquito más en el raciocinio de las personas, hombre. Otra cosa son las alianzas y las políticas de cada cual, que eso sí que da miedo de verdad (la última en Uganda, donde se está preparando una ley contra las personas HIV+ de aúpa). Pero diferenciemos lo uno de lo otro.

En cuanto a que Amenábar haya hecho su película, ¡por supuesto! Nadie lo discute. Solamente que él quiere presentarla como LA película, LA verdad, LA Historia. Y del dicho al hecho, en este caso, van muchos trechos.

jordim dijo...

Pero señores, ya sabemos lo que es una película; cualquiera sabe que es subjetiva, igual que una novela (y hasta algunos libros de historia). Si el tema de la misma despierta interés todo el mundo tiene la libertad de informarse en concidiones. No me parece de recibo echarse al cuello de Amenabar, él ha ofrecido su visión del tema, y es normal, la película es suya. Además yo no le he visto subirse a ningún pulpito para decir qu él tiene la verdad. Como mucho le he oído hablar en contra de las religiones (lógico), y a grandes rasgos de Hipatía..

Lo que sí entiendo es que una película así pueda ofender a la Iglesia, pero no a nadie que tenga dos dedos de frente..

Agus Alonso-G. dijo...

Cuánto tiempo, jordim.