lunes, 7 de septiembre de 2009

Simulacro

Estoy cansada de amigos que aseguran que están demasiado ocupados para llamar por teléfono, o incluso para escribir un e-mail aceptable, y sin embargo pasan horas en las redes sociales, colgando fotos de sus hijos o de sus fiestas, reenviando adivinanzas estúpidas, colocando dichos extravagantes y absurdos, o utilizando Twitter para comunicar sus últimas andanzas”

Son palabras de un artículo de Elisabeth Bernstein en The Wall Street Journal a las que llego vía Aceprensa (suya es la traducción).

La última semana de agosto anduve por Huesca, en un encuentro cultural con estudiantes de bachillerato y universitarios. Las Jornadas Humanísticas de Ciencias y Letras, las llamamos.

En el grupo de Comunicación, Efrén Cuevas nos descubrió el concepto de simulacro de Jean Baudrillard. La representación de la realidad sustituye a la propia realidad.

El turista no vive la ciudad sino a través de la cámara. El internauta no vive su vida sino a través de Facebook, Twitter... No vive la vida sino para contarla. No siente sino para comunicarlo en su estatus de Facebook. No hace fotos sino pensando en lo que pensarán de ellas sus amigos-de-Facebook.

No se trata ya de imitación ni de reiteración, incluso ni de parodia, sino de una suplantación de lo real por los signos de lo real, es decir, de una operación de disuasión de todo proceso real por su doble operativo, máquina de índole reproductiva, programática, impecable, que ofrece todos los signos de lo real y, en cortocircuito, todas sus peripecias"

La cita es de Cultura y simulacro, traducción de 1978 de la Editorial Kairós.

8 comentarios:

Lectora dijo...

Me gusta mucho Baudrillard y me gusta mucho Slavoj Zizek (si no has leído Bienvenidos al desierto de lo real, te está esperando). Sí: yo también estoy harta de esto y además lo viví en carne propia con la muerte de mi padre: nadie (salvo tres personas) tenía "tiempo" para hacerme una visita y animarme un poco cuando lo necesitaba, en los meses inmediatamente posteriores; sin embargo, sí había tiempo para todo lo demás. Años después, he llegado incluso a recibir invitaciones de Facebook para unirme a su red de "amigos". Me pareció el colmo de la estupidez (y de la hipocresía).

el náuGrafo dijo...

Efrén Cuevas, jaja, qué tiempos.

Wesley Jackson dijo...

Tendría que profundizar más en lo que dices, pero así a primera vista se me viene a la cabeza que, de alguna manera, siempre hemos interpretado la realidad, de eso va la cosa. Pero sí es verdad que ahora hay un gigantesco boom que casi se viene a convertir ya en una re-interpretación sobre la interpretación personal. O algo así, no sé...

Lo que sí sé es que necesitamos compartir nuestra vida con los demás. Y quizá (ahora vuelvo a no saber) ahora mismo se comparte de forma muy superflua a través de Facebook, Tuenti, Twitter, blogs... dejando de lado las formas más 'auténticas' de compartir la vida: viviéndola.

O no...

el náuGrafo dijo...

El arrealismo va a chlleigarlll.

Anónimo dijo...

Como siempre sin idea de los autores que citaís me refiero tanto al uno como a la otra, pero en esencia estoy de acuerdo, estoy de acuerdo con WJ creo que hay que situarse o en un lado o en el otro, eso o disponer de mucho tiempo.

Wesley Jackson dijo...

Hombre, yo no he dicho que haya que situarse en un lado o en el otro. De hecho, creo que yo mismo consigo compaginar con cierto éxito una y otra, la vida 'cibernética' y la 'real'. Al fin y al cabo, son la misma. Pero siempre prefiero una cerveza con un amigo a un comentario en Facebook. Yo creo que lo de las fotos de Facebook y demás también hay que verlo un poco como el álbum de fotos de toda la vida.

Lectora dijo...

Estoy con Wesley. Yo no rechazo Internet como medio: a mí me ha dado un medio de vida y me ha permitido conocer a personas con las que, con tiempo y en el mundo real, he podido construir amistades sólidas y duraderas. Pero insisto en que hay que traspasar esa frontera; de lo contrario, de nada sirve. Y tampoco sirve para cubrir carencias que se tengan en la vida no virtual: las carencias, carencias son.

Anónimo dijo...

Como casi siempre no me he explicado bien. El último comentario de WJ indica muy bien lo que quería decir, que lo digital no consiga comer a lo real.

Por cierto me sorprendio ayer que en la consulta de un médico al que se suele ir en pareja, la gente no hablaba entre sí no por el típico pudor o modestia de hablar en una ambiente en silencio, sino porque una gran mayoría de los allí presentes estaban con la BBerry o con el Iphone.