miércoles, 2 de septiembre de 2009

La estepa infinita, de Esther Hautzig

Esther Hautzig nació en Vilna, que entonces era Polonia, hoy Lituania, y en el intermedio Unión Soviética. Cuando tenía sólo diez años fue deportada junto a su burgesa familia a Siberia. Allí pasó tres años, que cuenta de manera autobiográfica [obviamente, pensaréis] en el libro La estepa infinita, editado en español por Salamandra.

Al relato lo salva la fuerza que tiene todo lo relacionado con las penalidades sufridas durante la II Guerra Mundial, tan recordada en su 70 aniversario estos días. Más allá, no hay en la narración una gran calidad literaria, ni una peripecia que le arrastre a uno. Tampoco hay una mirada original sobre lo narrado.

Paseando casualmente por la Casa del Libro me he acabado llevando La carretera, de Cormac McCarthy, que me ha sido encarecidamente recomendado, y El arpa de hierba, de Truman Capote, que leí en mi tierna adolescencia y me encandiló. Hambriento como estoy de encontrarme con un libro que me dé buena conversación.

1 comentario:

el náuGrafo dijo...

Leí 'La carretera' y me gustó, pero no me atrevería a recomendarlo encarecidamente. Es una narración minimalista, tenue, sutil, en un tema que suena ya a déja vue, y que a más de uno le ha aburrido. Yo lo leí este verano, en un tiempo de reflexión y paz, y me entró bien, pero cualquiera sabe. saludos