lunes, 28 de septiembre de 2009

Festival de cine de San Sebastián 2009

Sin ganas de escribir pero sí de contar. Dani me conminaba a no remitir al lector del blog al trabajo en la página web, pero es allí donde estos días he dedicado horas a escribir mis opiniones -no demasiado profundas, por otra parte- sobre algunas de las películas que se han presentado en San Sebastián.

Vivas recomendaciones: City of life and death, de Lu Chuan, y Precious, de Lee Daniels.

Podríamos hacer una comparación arriesgada y decir que la china es al cine bélico de Spielberg lo que la Eneida es a la épica de Homero. Si en la Eneida teníamos la Odisea y la Iliada renacidas en el espíritu latino y la brillantísima pluma de Virgilio, en City of life and death tenemos al soldado Ryan y a Schindler en Oriente.

Mayúscula película que ya estoy deseando volver a ver sobre los horrores de la guerra y sobre un episodio bélico concreto narrada en blanco y negro, gran angular, con bellísimas y terribles escenas bélicas y un coro de personajes muy interesantes. Todo ello con el leve aroma de lo oriental humeando por entre los fotogramas.

Precious es muy distinta, aunque comparte con la de Lu Chuan la capacidad de capturar la belleza del horror que puede existir en vidas muy desgraciadas.

Además, me quedo con la ya muy alabada El secreto de sus ojos, a la que yo recortaría parte del final. Chloe, de Egoyan, es un experimento emocional muy turbio; interesante, aunque retorcido, uno no sabe muy bien qué pensar.

De las francesas, no pude ver la de Honoré, pero ha sido masacrada por la crítica; la de Bruno Dumont, Hadewijch, es simplemente terriblemente mala en su intento de actualizar a Bresson o Dreyer en el siglo XXI; y Le refuge, que se ha llevado un injusto Premio Especial de un jurado presidido por un francés, se deja ver, lo cual no es poco.

Get low, con un maravilloso reparto (Duvall, Murray, Sissy Spacek, se queda en menos de lo que podía haber sido. Es una amable comedia sureña, pero uno suspira por la obra maestra que podía haber realizado alguien (¿los Coen? Uf, no lo sé) con los mimbres que trabaja.

De Mother and child, de Rodrigo García, me quedo con la irritación que a un crítico le provocó que uno de los personajes fundamentales sea una monja que cae bien. Preguntado por este sujeto en la rueda de prensa si era "seguidor de Benedicto XVI", García dijo que no se consideraba una persona religiosa. La película es una más en el subgénero de vidas que se entrecruzan con el tema de la adopción de fondo. Tiene buenos momentos y un reparto sensacional (Naomi Watts, Annete Benning y Kerry Washington), pero le falta mordiente y originalidad. No sé cómo explicarlo.

Los premios y elogios a Yo, también me parecen exagerados, salvo la Concha de Plata para Lola Dueñas, magnífica en su papel de 'discapacitada afectiva'. No es una mala película. Es más, es una buena primera película. Y muy valiente. Acertado el contraste entre el síndrome de Down lleno de normalidad emocional y la 'normal' cargada de heridas. Ahora, las respuestas que se sugieren a esa minusvalía afectiva no me convencen. Son más de lo mismo.

De Javier Rebollo, al que tuve la oportunidad de entrevistar, ya hablaré en otro momento. Su película, La mujer sin piano, no me interesó: me aburrió soberanamente. Él, como personaje, como intelectual, como conversador e intérprete de su obra, me conquistó, la verdad. Su rollo intenso me va.

La de Tarantino, floja para lo que uno espera (mucho) de él. Entretenida, con momentos muy brillantes, pero irregular.

Blessed, premiado su guión en el palmarés, va de menos a más. Te deja buen sabor de boca (otra de súbgenero de vidas cruzadas), pero toda la primera parte es tediosa y fría, pienso. Trata sobre los desgarros vitales de varias parejas de padres (sobre todo madre) - hijos, y el inicio de la película lo dedica a éstos, y a mí no consiguió involucrarme; es más, me aburrían.

(Y eso que no tenía ganas de contar.)

6 comentarios:

batiscafo dijo...

Vaya currada. Seguí la cobertura por la web. Pedazo de enviado especial.

Al principio advertí un tono ligero, supongo que por la parafernalia de la inauguración y quizá con intención levemente irónica. Luego me gustó más.

Gracias por la entrada. Sabe bien pero es un aperitivo. Entre líneas se suponen chascarrillos, anécdotas e impresiones. No nos dejes así.

Rosie the Riveter dijo...

Una breve crónica muy profesional. Ahora esperamos aquella en la que nos cuentas "todo lo bonito que has vivido" -y lo feo también, si lo hubiera-.

Y yo sin poder ver la cobertura, mecachisssss...

Saludos

Rosie the Riveter

Margaret Lectora Cho dijo...

Ya sabes que coincido con (casi) todo. Ayer pudimos ver la de Campanella, me acordé de ti en el final y pensé "a que la caga justo ahora". Pues a punto estuvo, a punto. Pero tampoco me pareció tan terrible y se lo perdonamos, aunque quizás tendría que haberse ahorrado algo del final, tienes razón. Qué ganas de volver a ver la china, la verdad. Y Blessed ya sabes que nos gustó mucho, pero es porque somos chicas modernas y angustiadas.

Eso sí: la de Dumont qué buena, ehhhh. Jodo. En esa casi lloro, pero de incredulidad y aburrimiento supino. Y por cierto que las únicas que me cayeron bien de esa peli también fueron las monjicas, que eran las únicas medianamente normales del film.

Besotes

Wesley Jackson dijo...

La de Tarantino me pasó lo mismo. No me arrepentí de pagar la entrada. Pero sí que es como "tú puedes hacer más". Eso sí, la primera escena y la del incendio son BRUTALES.

Claude dijo...

A mí la de Campanella me ha encantado y para mí no le sobra nada de nada. Me ha gustado muchísimo.
Saludillos.

Claude dijo...

Y la de Tarantino nada de nada. Bueno, el principio sí me gustó, el primer capítulo. Y alguna otra cosa más, pero ya hacia la mitad empecé a desear que terminara la peli.
Y la cosa sangrienta (aunque no es tanta) no me va.
Saludillos.