martes, 18 de agosto de 2009

Anticristo, de Lars Von Trier

I would say that I am a poor Christian, I’m not a believer. It was this idea very early in my life that life on earth, nature or man could not be a creation of a merciful God”

Son palabras de Lars Von Trier en una entrevista para Reuters. Una cita que explica en parte la última película del director danés, una historia disfrazada de terror que abomina de la naturaleza, de la naturaleza humana (con especial énfasis en la femenina) y del mundo en general.

Me encantó Bailar en la oscuridad, una joya. Desde entonces, nada de lo que ha hecho me ha interesado. Dogville la dejé a medias, Manderley ni siquiera la he visto.

No sé lo que Von Trier pretende con Antichrist, o lo intuyo y no voy a darle el gusto de indignarme. Él dice que la reacción furibunda de la crítica en Cannes es lo que espera. Que quiere conmover con una cinta que fue escrita y rodada tras sufrir una profunda depresión. Mis vísceras desde luego las conmovió. Y suerte que no desayuné cuando fui a verla.

Más allá de ese intento de transgresión (con autoablaciones de clítorix, escenas de sexo explicitísimas y sin sentido, mutilación animal, etc.) envuelto en el papel de regalo del dominio de la técnica, Antichrist no tiene mucho más. Algunos detalles. Y punto. Que no hacen valioso el suplicio de los 100 minutos que dura.

Que quien quiera vaya a verla. No se merece ni siquiera el veto, porque sería elevarla a categoría de placer prohibido. Y en la última de Von Trier no hay placer ni estético, ni emocional, ni hormonal, ni intelectual. Supone uno que el cineasta quiere hacernos pasar el sufrimiento que él padeció durante la depresión, pero no para que lo entendamos, sino para escupirnos en la cara su desprecio por la creación. Por sí mismo.

[Editado: loa de Molina Foix a la película en El País, por gentileza de Rosie]

[Re-editado: una crítica matizada, seria, de un profesional con agudeza y no una excreción crítica espontánea como la mía]

13 comentarios:

kaña dijo...

¿Qué podíamos esperar del tío que rodó Bailar en la Oscuridad?

Lectora dijo...

Buenas, Agus. Verano ausente, ausente.

Hombre, Kaña, el señor tiene talento (se entienda eso como se entienda), eso me parece que no se puede negar aunque a mí me saquen de quicio él, Björk y... todo ello.

Eso sí: yo no tengo el cuerpo para soportar este exceso, lo siento. Por muchas razones, pero una de ellas es que yo no voy al cine a que me escupan en la cara.

Rosie the Riveter dijo...

Por cierto, hoy en El País loa de Molina Foix a la película

A Molina Foix no lo he leído como autor literario, sólo ocasionalmente en El País. Tengo una imagen de él de perfecto papanatas después de verlo en una polémica que tuvo con un crítico en un programa literario hace unos años. A falta de argumentos más precisos o enjundiosos llamaba al crítico fascista (aseguro que era un debate literario, eh).

Este artículo de El País se desliza por la misma pendiente. Que a estas alturas de la película dedique cuatro párrafos (más del 50% del artículo) al potencial escandalizante de desnudos integrales y gónadas al aire, mentando por el camino al Vaticano -que, hasta donde yo sé no ha emitido declaración de prensa al respecto- dice más de sus particulares obsesiones que de las ajenas. En fin, un artículo ridículo que no hay por donde cogerlo. Pero por animar el cotarro con un poco de contraste, ahí dejo el enlace

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Anticristo/Iglesia/Satan/elpepuopi/20090820elpepiopi_11/Tes

El veranito bien ¿no?

Saludos
Rosie the Riveter

Ave dijo...

Bueno pues si nadie lo dice lo voy a decir yo, y gracias Rosie por traer la referencia al artículo: este tío es imbécil. ¿Y qué co.... tienen que ver el Vaticano o Irán con que a Lars von Trier se le haya ido la perola por completo? Y respecto a Trier (que hay quien me dice que es un tipo encantador, a saber), a ver si se lo hace mirar: uno no es "cada día un poco más ateo". Se es, o no se es. Aclárese. Y para los traumas, pastillitas de colores.

Ea. Qué cansinos, madre.

Lectora-Ave dijo...

Como curiosidad, me acuerdo de cuando Haneke hizo el remake de Funny Games y le preguntaban lo mismo de siempre, y dijo algo que me pareció inteligente: vino a decir algo así como que vale, que igual su película era una reflexión sobre la violencia, pero que la reacción lógica del espectador que no necesitara reflexionar más (que ya lo tuviera más o menos claro), sin duda sería la de salirse del cine.

Pues yo ni entré.

Agus Alonso-G. dijo...

Interesante lo de Molina Foix. Y divertido. En el fondo, está pidiendo a gritos que sea censurada. Si todo el mundo fuese transgresor, ya no habría transgresión, ¿no? Y eso es lo que mola, ser transgresor.

Estoy de acuerdo en que el tema de la naturaleza como enemiga es un hallazgo como peli de terror. O al menos yo no lo he visto, sin ser especialista en el género.

El veranito... Sí, bien. Un verano de 'dolce far niente', que por un lado bien, pero por otro le deja a uno agotado. Se os echaba de menos.

Rosie the riveter dijo...

Pues sí, al principio parece que el artículo va a desarrollar una idea interesante y luego se dedica a dar rienda suelta a sus propios demonios. Creo que hay una serie de "intelectuales" de cierta generación que sigue manejando un argumentario que pudo tener su sentido hace décadas, leído hoy resulta de un pamplinas... Supongo que a la edad de Molina Foix viene a ser un ejercicio -inconsciente- de melancolía: el pobre, no asume formar parte, ahora, del mainstream...

Contenedor Amarillo dijo...

Me suelo fiar más de Boyero que de Molina Foix, que la calificó de una mierda de película parida por un loco (más o menos).

Coincido en lo que por aquí se ha dicho que al pobre de Vicente lo que parece joderle es que no se monte jaleo en el Vaticano, porque así parece que el escándalo es menor, con lo cual menor publicidad y beneficio, fin último de la trasgresión.

Von Trier me parece un mediocre con mucha claque, que es lo que te hace ser artista y no un simple mediocre. Lo tengo comprobado: si en un bar te encuentras en la barra con una gafipasti y le hablas de la gran ruptura psicoemocional de este camarógrafo de bodas y comuniones, la sensibilidad del plano y contraplano aplanado como un elefante en una cacharrería dándole al rec con la trompa, te la ligas fijo.
Mi abuela siempre lo definía muy sabiamente: cuánta tontería, Jesús

Ana Lydia dijo...

Bueno... sus pelis siempre han tenido un toque un pelín rollo... Y está visto que el sexo le obsesiona ("Rompiendo las olas").

Sí, vale, impulsó el movimiento dogma pero algunas de esas pelis no hay quien se las trague...
Dogville desde luego me pareció un rollazo y por eso tampoco vi Manderlay...

Y si no cree... por qué se mete a hacer pelis sobre "el antricristo"???? Creo que no tiene muy bien amueblada la testa...

Joseluis dijo...

yer la vi, y aún estoy intentando entender de qué va.
El asunto, a mi entender, es que Lars Von Trier tiende una trampa que, por otra parte, no tiene nada de nueva. Desde Molina Foix y su apología de la película en El País, todos los que la alaban, ninguno explica cual es la idea que sustenta la película que tanto les gusta. Estas críticas no dejan de ser una serie de referencias inconexas, sin una trama lógica y mínimamente coherente en la que se exponga alguna reflexión. Son estéticamente muy bonitas pero no dicen nada, como la película.
La película es tan fallida como el psicoterapeuta/marido/ exorcista de quien todo el mundo parece olvidar que no terminó sus estudios. Eso y que la mujer no intentó hacer una tesis sobre Genocidio sino sobre Ginocidio. Obviamente, es al final de la carrera cuando el Vaticano concede el título de exorcista mayor de mujeres con duelo patológico, y al marido le pasa lo que le pasa por impostor y por conductista-cognitivista metido a hacer lo que cualquier psicoanalista recien acabado sabe de sobras: que no puede tratar a ningún familiar.
Eso y que siendo cognitivista, más vale que no juegues a psicoanálista, pues como dijo Freud, no se puede convocar a los demonios para luego no saber que hacer con ellos.
Eso es, en mi humilde opinión, lo que ocurre con Anticristo y Lars Von Trier: convoca a los demonios y no tiene ni idea de qué hacer con ellos.
Por lo que el resultado es una inmensa impostura.

Agus Alonso-G. dijo...

Joseluis, creo que la crítica que haces es aguda en su aparente inconexión.

Javier MG dijo...

Dios bendito! Acabo de ver la peli y es una absoluta decepción: Un triunfo para von trier!! consigue contagiarnos la angustia del personaje, el deseo de morir y de matar...

Conste que la gran mayoría de sus peliculas me parecieron muy interesantes incluida dogville.

Anónimo dijo...

Mas basura de seudo-intelectualoides sin limite alguno. Porque por supuesto, un intelectualoide no tiene que tener limites.Todo lo demas si pero ellos no. Me ha parecido despreciable y misogina al cien por cien la pelicula pero mas asqueroso aun (y como siempre) es la loa sin contencion que se hace de la pelicula y de trier y de la miseria que esconde a duras penas que es la misma miseria de siempre, mas patriarcado. El hecho del asesinato de la mujer porque es una zorra y se lo merece (ademas y por supuesto es esencialmente mala)y las tonterias ideologicas en que se fundamenta la pelicula, que estan equivocadas y ni la logica mas liviana las sostiene, no dejan lugar a la duda, esta pelicula como todas las que he visto de trier son para vomitar. Bailando en la oscuridad tenia un ligero pase.Pero muy ligero.