sábado, 4 de julio de 2009

Ojos cristalinos

Guardo un gran recuerdo de El vino del estio, de Ray Bradbury. Cualquiera que tenga cierto sentido lirico de la vida y contase con un pueblo al que huir en los veranos de su infancia, no puede evitar una efusion de simpatia y nostalgia ante los cuadros costumbristas, casi magicos, que Bradbury presenta, muy al margen del genero que suele cultivar.

Me he acordado de aquel libro ahora que leo La comedia humana, de William Saroyan. De otro modo, pero tambien se nos ofrece en forma de novela una coleccion de inolvidables cuadros sobre Ithaca, un pueblin norteamericano lleno de maravillas cotidianas.

La ingenuidad, el optimismo universal, una aguda penetracion del espiritu humano, verdades como punyos... La mirada de un ninyo! Todos los valores que ya encontre en Las aventuras de Wesley Jackson estan en La comedia humana condensados para crear una obra que nos reconcilia con nosotros mismos y con el mundo.

Mientras la leia, no he podido evitar pequenyos accesos de melancolia. Que terrible trabajo ha hecho en mi corazon el tiempo al sepultar bajo paletadas de cinismo la tierna mirada de ninyo que hace todas las cosas nuevas.

Cuando se hubieron marchado, Homer [14 anyos] dijo [a su madre]:

-Cuando Marcus era pequenyo, era como Ulysses [su hermano de 4 anyos]?
-Que quieres decir?
-Ya sabes, asi, como es Ulysses, interesado por todo, siempre mirando. Nunca dice nada pero siempre hay algo que le emociona. Parece que le cae bien todo el mundo y parece caerle bien a todo el mundo. No conoce muchas palabras. No sabe leer pero casi siempre se le puede entender solamente mirandolo. Casi se puede entender lo que te esta diciendo aunque no diga una palabra. Marcus [el hermano mayor, alistado en el ejercito] tambien era asi?
-Beuno, Marcus y Ulysses son hermanos, asi que claro que Ulysses se parece un poco a MArcus, pero no se parecen exactamente.
-Algun dia Ulysses sera un gran hombre, verdad?
-Tal vez no a los ojos del mundo, pero va a ser grande, eso seguro, porque ya es grande ahora.
-Marcus tambien era grande cuando era pequenyo, verdad?
-Todos teneis bastante en comun, claro, pero no demasiado. Marcus no era tan ingenuo como tu. Era timido y preferia estar solo que salir a buscar gente a la que mirar como hace Ulysses. A Marcus le gustaba leer y escuchar musica y quedarse sentado o bien dar paseos largos.
-Bueno, esta claro que a Ulysses le cae bien Marcus.
-A Ulysses le cae bien todo el mundo -dijo la senyora Macauley-. Le cae bien el mundo entero.
-Claro -dijo Homer-, pero Marcus le cae especialmente bien, y yo se por que, porque Marcus sigue siendo un ninyo, aunque este en el ejercito. Supongo que los ninyos buscan ninyos en todo el mundo a quien conocen. Y si encuentran a un ninyo dentro de un adulto, supongo que esa persona le cae mejor que los demas. A mi me gustaria empezar a ser adulto igual que Ulysses es ninyo. Supongo que lo admiro mas que a nadie en el mundo fuera de nuestra familia.
(...)

-A quien se parece mas Ulysses? A quien se parece mas?
-A su padre
-Tu conocias a papa cuando era pequenyo?
-Dios, no! -dijo la senyora Macauley-. Como iba a conocerlo? Tu padre era siete anyos mayor que yo. Ulysses es como fue tu padre toda su vida. Oh, he tenido buena suerte, gracias a Dios.

1 comentario:

Wesley Jackson dijo...

Gracias, señor William S...