lunes, 29 de junio de 2009

En Dublin


Quien teme a la soledad? Es mas, quien puede vivir sin esa soledad que nos lleva a lo mas intimo de nosotros, alli donde se renueva la savia que nos sostiene y mueve, donde se reenfoca la vida, donde se gestan las revoluciones?

En esa acompanyada soledad -intimior intimo meo...- me plante en la carreterica Navan-Dublin, que pasa frente a Lismullin. (Y que malas las carreteras irlandesas, by the way). Una hora hasta la capital.

En Dublin, vagabundeo a la caza de la emocion poetica con la camara de fotos y la guia en la mano, el morral en bandolera, con libros y cuaderno por si quien sabe. Tratando de atrapar esas fotos que pasaran a formar parte de mi memoria visual.

Tres horas de tranquila caminata. Sin prisas. Sin objetivos. Sin necesidades. Realmente sin esperar mucho. No pude ver nada 'por dentro' porque era domingo y todo cerraba mientras yo ponia mis pies en la ciudad. O'Connoll St., Trinity College, Dame St (so Temple Bar), el City Hall, Christ Church -antes unas compras-, St.Patrick's Church&Park, St.Stephen's Green, Graffton St...

Acabe en un pub frente a la estacion de autobuses, tomando una pinta de Heineken (que no, que paso de Guiness) y un bocadillo, porque me habia dejado con las prisas de la salida el dinner empaquetadito.

Y, sin embargo, volviendo en el autobus, iluminado por esa diurnidad sin sol tan tipica de aqui (aunque esta semana, en ese sentido, esta siendo atipica por el esplendido sol que se nos ha regalado), me digo que si, que ya, que soledad, pero que uno actua cada vez mas de cara a la galeria. Esa foto pensando en el Facebook, que veran los friends del mismo, esa idea elaborada sobre el terreno para celebrarla en el blog, ese paseo del que luego podremos flipar en la oficina...

Ya llegando, el autobus me deja a la puerta de Lismullin, desde la entrada hasta la casa hay medio kilometro, suficiente para redondear la jornada con unas gotas de lluvia que subrayen el tono bucolico de la ocasion.

3 comentarios:

Francis dijo...

Buena la soledad medida y, sobre todo, meditada. Pero es que no podemos vivir sin los demás. Y no es vivir de cara a la galería, son ganas de compartir con los demás los buenos momentos, me da a mí.

kaña dijo...

Di que si, mejor Heineken que Guiness, donde va a parar...

el náuGrafo dijo...

Por supuesto, Guiness, Caffreys, Leffe, Voll-Dam, etc, etc, antes que Heineken.

No a la Heineken!!

(Ayer me tomé tres; hoy tengo catarro. No sé si tié que ver.)

Y, bueno, la soledad. A mí me gusta. Pero me gustas más si me espera en casa alguien a la vuelta.