martes, 19 de mayo de 2009

La fragilidad de la vida

Salía yo en coche en dirección al centro de Madrid, incorporándome a la A-3, carretera de Valencia. Una furgoneta delante, un camión detrás. De repente, alguien que frena por delante. Y la furgoneta frena. Y yo, consiguientemente. Por el retrovisor veo, sin poder hacer nada, cómo la cabina del camión se aproxima a mí. Todavía me parece un milagro que no me tocase.

Y cuando puedo acelerar y me alejo del lugar, veo cómo el camión se cruza en la carretera. El coche que viajaba tras él se ha estampado contra su trasera. Me alejo sumido en una nebulosa. Todavía ahora me parece un sueño, algo ajeno.

Ni siquiera ha cabido más que unos segundos de celebración de la vida, para en seguida dejarme impresionar por lo que podía haber pasado (y quizá ha pasado, aunque no parece que el hecho haya provocado víctimas).

Porque mi recién nacido sobrino tiene una cita con la vida en la UCI. El otro día, mi cuerpo (no mi mente) quedó en estado de shock al entrar a visitarlo. Casi me desmayo. Pero no experimentamos realmente la fragilidad de la vida hasta que lo hacemos en nuestra propia piel.

5 comentarios:

Rosie the riveter dijo...

Vaya susto!!! Yo celebro otro cumpleaños desde hace 15 años los 9 de julio, salir ilesos de un trompo a 150 km en una autopista sin límite de velocidad es para celebrarlo.

Espero que salga bien tu sobrino. Las UCIs son escalofriantes, con tantos cacharros, tantos cables, tantas personas al borde de la vida. Pero se genera un ambiente muy especial, o al menos, eso he visto yo cuando he ido a visitar, cómo se mima a los pacientes, con qué delicadeza los cuidan, los lavan... A mí me parece emocionante.

Saludos
Rosie the riveter

batiscafo dijo...

Uf, me alegro de que estés bien y redoblo las peticiones por el peque de la familia.

Ave dijo...

Vaya.... me alegro de que estés bien y espero que el pequeñín se recupere pronto.

Aunque no me gustó por otros motivos, "Génova" de Winterbottom transmite muy bien eso de lo que nos has hablado hoy... Échale un ojo :-)

Anónimo dijo...

estimado agus:

me alegro por vd, y sepa que desde aquí tiene a una persona esperando que lo de su sobrino se vaya solucionando. La vida en esos pequeñines tiene mucha fuerza.

ánimo.

Anónimo dijo...

Reciba mi más sincero pésame
Alberto