lunes, 13 de abril de 2009

El cinismo de la desvinculación (I)

Durante estos pasados días he comenzado a leer la trilogía de Richard Ford protagonizada por Frank Bascombe. El periodista deportivo es la novela que abre la saga.

El libro es absolutamente recomendable. Pienso que retrata a la perfección un estado existencial dominante en nuestro Occidente. En la reseña del propio libro habla de la "moral de la apatía". Creo más bien que es una especie de cinismo posmoderno disfrazado de apatía, el cinismo de la desvinculación. Un pavor, en el fondo, al sufrimiento, ya que se rehúye todo compromiso afectivo -y no sólo afectivo- por miedo a la decepción.

-¿Qué te preocupa a ti, Frank, si no te importa que te lo pregunte? -Walter sigue mortalmente serio.
-No me preocupan muchas cosas. A veces, por la noche, el corazón me late como un martillo. Pero al encender la luz todo vuelve a la normalidad.
-Permíteme que te diga, Frank, que eres un hombre de principios. Tienes tu propia ética.
-Yo no creo que tenga una ética determinada, Walter. Simplemente, intento no hacer daño a nadie. Es lo único que sé hacer. -Le sonrío suavemente."

El libro, lo he bebido. Pero, siendo una lectura que me llamaba, me decía tantas cosas o me las decía, como un espejo, todas sobre mí mismo, que en ocasiones no podía soportarla durante mucho tiempo. Tenía que dejar el libro y rumiar. Tan verdadero era lo que me contaba. O quizá tan terrible era descubrir que hay un Frank Bascombre agazapado en mi interior deseando amargarme la vida.

Para ser sincero, creo que ese abandonar la lectura nacía también del apetito de escribir. Hay libros e historias que le recuerdan a uno que es por contar cosas como esas y contarlas así por lo que ha deseado escribir novelas.

3 comentarios:

Ángel Ruiz dijo...

Justamente ese es el único libro que no he leído, pero lo tengo para leer porque me conmocionó Acción de gracias, el tercero de la trilogía, hace unos meses.
Y qué bien que vuelvas a escribir.

Nes dijo...

"Lo que todos queremos en realidad es llegar a ese punto en el que el pasado ya no nos diga nada acerca de nosotros mismos, y podamos seguir adelante"

Llego aquí a través de Compostela. El periodista deportivo me lo regalaron hace un par de años, me impactó mucho. Ahora lo sueño regalar yo.

Agus Alonso-G. dijo...

Precisamente comencé a leer Acción de gracias y me cogió mucho, pero un error de imprenta hacía que a partir de la página 60 y pico se repitiesen 30 y tantas páginas anteriores (era un libro enviado por la editorial a la redacción). Me fastidió bastante.

Luego un par de recomendaciones (entre ellas la de tu blog, Ángel) hicieron que quedase en la lista de espera.

Quiero comprarme ahora El día de la independencia y he encargado Acción de gracias en inglés.