lunes, 2 de febrero de 2009

Entre les murs (La clase)


Me preocupaba que últimamente no hubiese novedad cinematográfica capaz de saciarme. El mismo viernes estuve viendo El lector, película por la que seguramente Katen Winslet gane con merecimiento el Oscar a mejor actriz y... bien, gracias. No sé, me dejó un poco frío, aunque tiene sus momentos.

Pero, por fin, la experiencia ético-estética. La clase (Entre les murs), de Laurent Cantet, Palma de Oro en el pasado festival de Cannes, me ha comprometido emocionalmente. Para mí ha sido de esas películas tras las que necesitas soledad y silencio, para rumiar, para no abandonar demasiado pronto el mundo en el que durante más de dos horas te has introducido.

Es una historia sobre un profesor de francés en un instituto del extrarradio de una ciudad francesa (¿París?). Contada de un modo sobrio y natural -pocos espacios (apenas un aula), sin música, cámara en mano, actores no profesionales- y con un ritmo muy conseguido (dos horas que no se hacen ni por asomo pesadas), la película de Cantet llega, supongo yo, porque es un pedazo palpitante de vida, de vidas que te crees, que haces tuyas, que tienen volumen, peso y densidad. Que son reales.

5 comentarios:

Ángel dijo...

Me gustaría conocer tu opinión sobre "La duda". Si tienes un rato libre (después de haberme llamado), vela.

Porfi.

Agus Alonso-G. dijo...

Estoy deseando ir a verla. Ya te contaré.

elunicornionegro dijo...

Fíjate que creo que me la voy a perder porque la semana que viene no puedo ir y temo que ya la quiten... eso sí, anteayer me "vengué" y nos compramos siete documentales en DVD de una tacada :-S

Ya iré contando qué tal.

Loiayirga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
elquebusca dijo...

Me alegré de ver esta película.

No me pareció nada "peliculera" y en ese sentido muy bien. Me parece realista y refleja muy bien lo que hoy en día es la educación. Aunque uno se queda con ganas de algo más. En cierto sentido la película sabe a poco porque uno no ve en ella más de lo que ve en la realidad. Viendo una película sobre educación desearías que haya soluciones. Sólo ves a chicos y chicas parecidos en sus actitudes a aquellos a los que uno da clase y la pelea diaria por enseñar. También se ven debates abiertos entre profesores en los no sabes bien quién lleva razón. En fin, demasiada vida. Me temía que fuera falsa y peliculera (como me parece, por ejemplo, "Los niños del coro") y resulta que cuando refleja la vida me sabe a poco.