martes, 27 de mayo de 2008

A pesar

Traía a este blog una comentadora la cita siguiente: "Es mucho más noble reconocer que no se alcanza el ideal, que intentar rebajarlo". Lo que dicho de otro modo supone que hay que defender la verdad, a pesar de uno mismo.

sábado, 24 de mayo de 2008

Paréntesis de fe

Volviendo a lo de la entrada anterior, y a la visita a Jiménez Lozano, el desmoronamiento cultural (si lo hay, que uno cree que sí) de nuestro Occidente fue musiquilla de fondo continua en el café con pastitas del miércoles. Le pregunté cuáles creía que eran las causas, para poner los remedios. Y es curioso -no tanto, la verdad- que enseguida se remitiese a la crisis de la Iglesia católica. Criticó con divertida ferocidad el litúrgico guitarreo y demás fealdad en lo sacro que nos rodea de un tiempo a esta parte. Me hizo refelxionar que defendiese la posición del altar de espaldas al pueblo porque cara al público parece que el oficiante quiere más bien dar una conferencia que celebrar un sacrificio común que se ofrece a Dios (eso debió de pensar el cura de mi parroquia).

"Antes, los ateos, cuando escuchaban a Bach, o acudían a una iglesia, tenían que hacer un paréntesis en su increencia. Hoy, el cristiano tiene que hacer un paréntesis en su fe cuando va a la iglesia". El comentario (no textual) de don José vino después de que yo dijera que creo a pesar de la cutrez reinante en los templos hoy en día, es decir, de la pérdida del sentido de la belleza en lo sacro, que no es más que pérdida de fe, lo que demuestra una vez más que la católica es una religión encarnada, de fe con obras, de amor a lo material.

viernes, 23 de mayo de 2008

In Marcum homiliam

Qué inmejorable ocasión de hablar del cárácter sagrado del matrimonio cristiano; de la esperanza que la Gracia otorga a las parejas que se casan (y que ya están casadas), que no por ser esperanza y consuelo es mentira, como pretende el nihilismo seudoilustrado del día. Pero no.

Con muy buenas palabras, eso sí, y con razones cuasi-sociológicas, nos ha venido a decir el señor cura que sin la "premisa" de que el amor entre esposos sea divino -o algo así- no se les puede exigir indisolubilidad en el vínculo. Y eso, que la indisolubilidad sólo es exigible desde la fe en el Sacramento, ya lo sabemos, pero no vamos a Misa para que el oficiante haga de hábil analista social (¡diez minutos de homilía y en día de diario!).

"¿Somos partidarios del divorcio?, nos pueden preguntar. ¿Somos partidarios de la enfermedad? No. Pero la enfermedad necesita un medicamento". Prometo que son las palabras casi textuales con las que ha acabado el sermón. Y era para echarse a llorar. Diez minutazos de "premisas", "niveles ideológicos" y demás, para que nos acabe justificando las separaciones y la ley civil del divorcio. Como si en vez de la modesta feligresía de diez de la mañana en un barrio de la periferia, fuésemos críticos homiléticos de El País.

Como le supongo, y sin esfuerzo, la buena intención, entiendo que buscaba "consolar" a los pobres padres que asisten a lo que están asistiendo, y, de la misma, evitar que los católicos (y católicas) vayamos anatemizando a los adúlteros (y adúlteras) y fornicadores (y fornicadoras) que viven en concubinato. Como si no llevásemos ya un tiempo teniendo que ser nosotros los que soportan el anatema posmoderno por creer en un modelo de familia. Porque si el divorcio es una enfermedad, señor cura, la receta que usted ofrece es la amputación. Y digo yo que no toda gripe acaba en gangrena.

(Seguiremos hablando de la visita a Jiménez Lozano.)

jueves, 22 de mayo de 2008

Amigos

Otra pincelada de la visita ayer a Jiménez Lozano.

Antes de despedirnos estuvimos contemplando embelesados un salvapantallas de su ordenador en el que se sucedían imágenes, sus "amigos". Cuando hacía falta nos explicaba. Una Brönte, Kierkegaard, una iglesita irlandesa (una de las primeras en el país), Jasnaia Poliana ("como persona, Tolstoi me resulta antipático, pero eso no quita que uno le reconozca..."), Tomás Moro, Flannery O'Connor en esa foto en la que sale tan guapa, Bach, el icono de Rublev, la pintura (del Bosco) que utilizó en la portada de los Cuadernos de letra pequeña, la pintura de un flamenco del interior de una casa, una María Magdalena... Y ahora no recuerdo más.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Amar el mundo

Después de dos semanas de frenética actividad profesional -preparando el especial de Indy, etc.- en las que apenas he podido leer algo que trascendiese la actualidad, hoy me he dado un homenaje. Termina mi 'fin de semana'. Me levanto con la hora cristiana (cuando Dios quiera), voy a cortarme el pelo y Misa en la Concha de Goya. Después de comer una tapa de la rica paella de mi mamá, Luis, Francis y yo cogemos carreteras de Castilla y nos plantamos en Alcazarén, donde nos espera don José Jiménez Lozano, con el que hemos echado la tarde -café y pastas- hablando de esto y de lo otro.

Me decía que hay autores que no aguanta, que dedican doscientas páginas a narrar -un decir- un viaje de Valladolid a Alcazarén, hablando de la mosca, de la rueda... Le decía yo que, claro, se puede hablar de la mosca, y de la rueda, y trascenderlo, y hacer literatura. "Sí -dice-, pero para eso hay que amar el mundo".

Mañana, o pasado, en la próxima entrada, cuento con más detalle.

lunes, 19 de mayo de 2008

Pitágoras reelaborado

Más que querer parar el mundo y bajarse, lo que uno querría es detener el universo y poner un poco de orden en él. Pero en muchas ocasiones, lo único que se puede hacer es colaborar con una sonrisa. Que la clara tempestad serena.

Otra posibilidad es hacer limpieza en el escritorio.

El especial de Indiana Jones me ha llevado un buen curro, pero creo que ha quedado bien.

lunes, 12 de mayo de 2008

Blibiografía

Si algún día, en el futuro, cuando pase mucho, mucho tiempo, a alguien le interesase lo que escribo, aunque sólo sea porque un holocausto ciber-nuclear ha acabado con toda la información que internet acumula, salvo este blog, entonces, quizá lo analicen y comprueben que uno de los soniquetes persistentes, martilleantes, es el de la continuidad histórica. Lo hemos dicho, por activa, por pasiva, por perifrástica y por aoristo. Y, sobre todo, con palabras de otros.

Trapiello me lo cuenta una vez más:

"Cualquier creador parece encontrar la obra de un alma afín, y la tensa aún más. Nadie es original del todo. Todos lo sabemos entre todos y todo lo podemos entre todos. (...). Cada vez que se nos da una obra nueva y valiosa, se nos está ofreciendo un don sin tasa: lo que empezara Homero hace dos mil ochocientos años no se ha interrumpido, y pese a todos los cataclismos continúa su hilillo luminoso, a veces arrancado por su zahorí más modesto y humilde de los profundos veneros ignotos" (Andrés Trapiello: La manía; ed. Pre-Textos; pp.429-430)

Sí, al hablar de continuidad histórica cabe referirse al progreso técnico, pero fundamentalmente a la historia del pensamiento, a la palabra escrita. Junto a las obras trascendentes del amor, es en el papel donde volcamos de un modo más patente nuestro íntimo ser humanos para los que vienen detrás. El ingenio técnico puede ser trascendente, ¡ha de ser trascendente!, esa es la grandeza de toda obra humana. Pero la capacidad de entender, mediante la razón y la sensibilidad, cómo somos, nos distingue de otros seres inferiores, como los animales y las plantas.

(Y qué solemne me he puesto.)

Un amigo me decía que la religión es farsa porque tiene mucho que ver con la literatura, y que esta es mentira, con lo que sigan el razonamiento ecuacional...

Pobre empirismo. Se pierde más de la mitad de la vida -lo que hace de esta algo que realmente merece la pena- con su limitadora visión. Castra la completitud de la materia, es incapaz de captar la vida espiritual que se transparenta en la carne humana, como la electricidad que da vida a nuestros miembros.

La literatura es un modo de conocimiento no tan riguroso pero quizá más profundo que las matemáticas o la física. (Me parece escuchar a Descartes remejerse en su tumba.)

[Algunos visitantes del blog llegan hoy desde el boletín de Antiguos Alumnos de mi cole, se les ha dicho que en este blog "un antiguo alumno escribe sobre la actualidad"; quizá hayan huido despavoridos; y yo les recordaré las palabras de Péguy: “Homero es nuevo cada mañana, mientras el periódico de ayer es terriblemente viejo” (o algo así)]

viernes, 9 de mayo de 2008

Reculando (o no)

Después de mi exulte ayer sobre la felicidad de las cosas mínimas y carnales, pensaba que quizá voy un poco de sobrado. Hay motivos para respirar por las heridas (y no es que uno no las haya tenido nunca) y entonces resulta difícil disfrutar de esas pequeños brillos de gloria. Pero creo que aun entonces, son bálsamos. Este tema no queda aquí zanjado, lo tocaré en un futuro próximo de nuevo.

Como al lector de esta bitácora lo considero de un círculo más próximo que el puro desconocido, os anuncio que ya podéis ver la nueva web de rtve en wwwbeta.rtve.es, si queréis entrar en la portada de noticias -que es donde yo trabajo- podéis pinchar en la pestaña correspondiente o poner la misma url con la /noticias.

(PD: La web da error, espero que a lo largo del día se vea bien y se actualice.)

jueves, 8 de mayo de 2008

Elementales

La felicidad, cuando la tenemos, es como una música de fondo. No se repara en ella, pero da un tono a la propia vida. Es la clave en la que se compone la sinfonía cotidiana. De vez en cuando se cobra conciencia de que uno lo es (feliz). Algunas veces, esta toma de conciencia viene provocada por grandes acontecimientos; generalmente, a través de pequeñas cosas.

Como la lectura sosegada, sin prisas por acabar el libro que me traigo entre manos. Como el enésimo visionado de El hombre tranquilo, que me transporta a donde nada importa lo suficiente como para desestabilizarnos. Como la cerveza que vamos a tomarnos hablando de lo divino y lo humano. Como la compañía de los mejores amigos el pasado fin de semana. Como poder ir al pase de prensa de la IV de Indiana Jones la semana que viene. Como saber que uno está donde tiene que estar, en camino, en el camino.

Y eso, en unos días que ando con dolor de cabeza, con el reloj biológico un poco loco después de varios cambios de horario laboral. En unos días en los que, como casi siempre, no me veo especialmente bueno (en el sentido más ontológico del término).

miércoles, 7 de mayo de 2008

El pulchrum de lo bonum

Él es un escritor si no célebre, sí celebrado por unos cuantos a los que lo que les gusta de la vida literaria es la literatura. Ganó, eso sí, el Cervantes, aunque dicen que fue porque era amigo del Líder. Lo que sea.

Hace año y pico le escribí diciéndole que a unos amigos y a mí nos gustaría conocerle. Con enorme amabilidad nos invitó a su casa y compartimos con él una comida pucelana en un agradable restaurante de carretera.

Le felicité por Navidad y hace poco hice una tentativa de repetir la experiencia. Su respuesta muestra la sencillez y la humildad de un gran hombre: "Querido amigo Agustín, excúseme la tardanza en contestarle [una semana]. He tenido un despiste sencillamente. Pero naturalmente que me encantará pasar un buen rato con ustedes, como el año pasado. Ustedes me propondrán fecha, y quedamos. Gracias por su amistad, y un fuerte abrazo".

Qué buena gente.

domingo, 4 de mayo de 2008

Duda dominical

Piensas si aprovechar para leer a Trapiello o Julián Marías, después de un puente vacío de letra impresa. Quizá incluso irte a la cama. Qué demonios: sabes que durante las próximas dos o tres horas mirarás la tele como un idiota identificándote con la masa enfervorizada que celebra la Liga en Cibeles.

Es la primera vez en diez años que no estás allí para celebrarlo (¡valiente cogorza cuando la Séptima, en el Bernabéu!).

Como escribía Miguel D'Ors: "Hoy el Marca lo dice a su manera:/ Butragueño se retira en junio".