lunes, 31 de marzo de 2008

Be moral, my friend

No pensaba que tus proclamas tuvieran tanto poder como para que un mortal pudiera transgredir las leyes no escritas e inquebrantables de los dioses. Éstas no son de hoy ni de ayer, sino de siempre, y nadie sabe de dónde surgieron. No iba yo a obtener castigo por ellas de parte de los dioses por miedo a la intención de hombre alguno" (Antígona a Creonte, en Antígona, de Sófocles, Ed.Gredos, trad. de Assela Alamillo)


Leyendo a Sófocles, ¿acaso no me recuerdan estas palabras a las de Pedro, o más bien, las de Pedro a estas, cuando dice que "hay que obedecer a Dios antes que a los hombres"?

Isaías lo dice de un modo más llano, pero quizá más tremendo: "¡Ay de los que a lo malo llaman bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!", palabras que hoy cita Juan Manuel de Prada en un memorable artículo sobre el aborto.

Que a su vez tiene mucho que ver con ese "algo divino y demónico" en el interior de Sócrates que "toma la forma de una voz que, cada vez que se manifiesta, siempre me disuade de lo que voy a hacer y jamás me incita a ello" (Apología, Platón).

Y con el conversi ad dominum y la fuerza de gravedad que menta B16 en la homilía de la Vigilia Pascual: "Siempre hemos de ser «convertidos», dirigir toda la vida a Dios. Y siempre tenemos que dejar que nuestro corazón sea sustraído de la fuerza de gravedad, que lo atrae hacia abajo, y levantarlo interiormente hacia lo alto: hacia la verdad y el amor".

domingo, 30 de marzo de 2008

Potaje

La oscuridad, de vez en cuando, puede parecer cómoda. Puedo esconderme y pasar mi vida durmiendo. Pero nosotros no hemos sido llamados a las tinieblas, sino a la luz"

Lo que me conquista de Benedicto XVI es que no rehúye la realidad, en este caso reconociendo una realidad tan viva.

* * *

The atheist delusion, en The Guardian. No es una visión que yo comparta, pero es interesante, serena y crítica con los 'fundamentalistas secularistas'. Y que me da que pensar sobre la manera en que los cristianos tenemos que ganar en cordialidad y credibilidad a la hora de proponer nuestra oferta, que consideramos La Oferta. Recojo citas:

The belief that history is a directional process is as faith-based as anything in the Christian catechism. Secular thinkers such as Grayling reject the idea of providence, but they continue to think humankind is moving towards a universal goal - a civilisation based on science that will eventually encompass the entire species"

Islamists owe as much, if not more, to the far left, and it would be more accurate to describe many of them as Islamo-Leninists. Islamist techniques of terror also have a pedigree in secular revolutionary movements. The executions of hostages in Iraq are copied in exact theatrical detail from European "revolutionary tribunals" in the 1970s, such as that staged by the Red Brigades when they murdered the former Italian prime minister Aldo Moro in 1978"

The attempt to eradicate religion, however, only leads to it reappearing in grotesque and degraded forms"


* * *

Un artículo en el Newsweek del 24 de marzo también sugerente, sobre una presunta Look at Me Generation.

sábado, 29 de marzo de 2008

Léxico familiar

Somos cinco hermanos. Vivimos en distintas ciudades y algunos en el extranjero, pero no solemos escribirnos. Cuando nos vemos, podemos estar indiferentes o distraídos los unos de los otros, pero basta que uno de nosotros diga una palabra, una frase, una de aquellas antiguas frases que hemos oído y repetido infinidad de veces en nuestra infancia, nos basta con decir: ‘No hemos venido a Bérgamo a hacer campamento’ o ‘¿A qué apesta el ácido sulfhídrico?’, para volver a recuperar de pronto nuestra antigua relación y nuestra infancia y juventud, unidas indisolublemente a aquellas frases, a aquellas palabras. Una de aquellas frases o palabras nos haría reconocernos los unos a los otros en la oscuridad de una gruta o entre millones de personas. Esas frases son nuestro latín, el vocabulario de nuestros días pasados, son como jeroglíficos de los egipcios o de los asirio-babilonios: el testamento de un núcleo vital que ya no existe, pero que sobrevive en sus textos, salvados de la furia de las aguas, de la corrosión del tiempo. Esas frases son la base de nuestra unidad familiar, que subsistirá mientras permanezcamos en el mundo, recreándose y resucitando en los puntos más diversos de la tierra” (Léxico familiar, pp.39-40)

Cuando leí hace unas semanas el libro de Natalia Ginzburg me gustó mucho esa idea del álbum de frases que significan para la pequeña colectividad de una familia. Todos, me imagino, lo tenemos, con la familia y con los buenos amigos.

Mi madre, que lo está leyendo estos días, lo mencionó de soslayo en la cena. Habíamos invitado a mi recién casado hermano y su mujer, y ya se sabe que son épocas esas para la añoranza y el compadreo fraterno, así que nos pusimos a recolectar frases y situaciones mil veces recordadas.

Nosotros somos ocho hermanos, y creo-espero que nunca llegará-llegue a existir entre nosotros las distancias de las que habla Ginzburg. Pero sí encienden del mismo modo el fuego de nuestra hoguera familiar esas piñas de combustión fugaz que son las frases míticas, las situaciones compartidas del pasado.

El "aquí hay más que sopas" de nuestra abuela. O el más reciente "no grites, que luego te esfuerzas y sudas". "Una pastita sí que me voy a tomar". "¿Y las croquetas?". "Mamá, tiene cara de payaso". "Que se te escapa...". "¡Tobogán!", "Robaperas", "Barrilete"... El llavero de jamón, los cromos por la ventana, los juegos de rol en el bar del pueblo, el cristal que alguien rompió con el culo, el traje de He-man...

jueves, 27 de marzo de 2008

www.agusalonso.es

Si he dado bien los pasos, ese será a partir de ahora el dominio de mi blog.

(PD. Que va a ser que no, o que tarda un rato)

(Todo por gentileza de Red.es)

miércoles, 26 de marzo de 2008

Ahora que vamos despacio...

Os diré que el sábado santo estuve por primera vez en CaixaFórum Madrid, un garito bien puesto que se une a la milla de oro de las pinacotecas en Madrid.
Además de algunos cuadros de su colección de arte contemporáneo, que no dejaron mucha huella en mí que digamos, ofrecían "El pan de los ángeles", que es una exposición de la Galleria de los Uffizi de Florencia. Es floja, porque apenas interesan por su factura tres o cuatro cuadros de las 45 piezas colgadas...



...esta Madonna della Loggia de Botticelli entre ellos, algo de Luca Giordano, el Capucino Veronese, un tal Padovanino -me parece recordar- e incluso il Giovanino.

Más impactante es la profundidad y coherencia teológica del montaje, sorprendente en estos días.

El domingo de Resurrección estuve en el Reina Sofía, que hacía mucho tiempo no pisaba, para ver la exposición de la obra de Picasso, que reúne las pinturas del propio museo junto a las del Museo Nacional Picasso de París.

Me gustó. Quizá el número excesivo de obras (bocetos, dibujos, etc.) y su variable hermetismo acaba resultando agotador. Sin embargo, es impresionante su capacidad de trabajo y el genio que destila: toca todos los palos y los toca bien. A mí me fascinaron en todos los estilos su habilidad y sensibilidad para el trazo y los colores. Salvo el Guernica, que es tremenfo, las obras que más me 'llegaron' fueron las más figurativas, como Paul de arlequín...


Este empacho pinacotético o -téquico viene a que empiezan a abrírseme las carnes por desperdiciar la oferta pictórica de Madrid.

Basta hacerse cargo de que me quedan pendientes una sobre las compras de Velázquez en Roma en la Academia de San Fernando que han prorrogado hasta este domingo, Modigliani en el Thyssen, la de pintura del XIX del Prado y la restauración de los frescos de Luca Giordano en el Casón del Buen Retiro. Si alcanzo.

The winner is...

La primavera la sangre altera. Será eso. Porque ni por Pascua se le levanta el ánimo que desde hace unos día le tira para abajo. Y, sin embargo, serenidad.

Escucho vía Youtube la canción "The Winner Is" de DeVotchka que abre mi querida Little Miss Sunshine. Una canción que podría servirle para imprimir una alegre melancolía a sus días plomizos. Al fin y al cabo, qué leches, no está mal que, aunque infinitamente menos que la mota de agua en el caliz, pueda acariciar algo de Getsemaní. A pesar de que lo haga, como un niño desentrenado, a regañadientes.

Quisiera escribir cosas que bullen en la cacerola que crece sobre mis hombros, pensamientos rumiados en estos días de madrileña Semana Santa (laboral a ratos). Sobre la necesidad de recuperar el sentido heroico de la existencia, sobre la supremacía ontológica de la democracia sobre la aristocracia que ayer discutía con Fernando, sobre mi no condición de anti-moderno... Pero no hay tiempo ni espacio ahora.

Parece, gioia pasquale, que tendremos JMJ en Madrid en 2010. Impresionante.

jueves, 20 de marzo de 2008

De El libro de la Pasión

I

LOS DÍAS FINALES

(...)

5

Y quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre
se dicen tantas cosas le contestan los doce
tú sabes cómo es la gente de habladora
se escriben tantas cosas de ti últimamente
se dice que eres la cabeza decapitada y resucitada de Juan el Bautista
o los ojos del profeta Elías embellecidos por la oscuridad
se dice que eres el más dulce de los impostores
el hombre que llegó a ser Dios por autosugestión
el que se engañó a sí mismo con la historia más bella jamás contada
se dice que eres el primer socialista de toda la historia
el precursor de Marx en clave el primer revolucionario
que desde la ultratumba envía órdenes secretas a la teología de la liberación
hablando con la voz dialéctica de la materia
se dice que eres la voz que clama en el desierto
con el rostro oculto por el santo sudario
para evitar el acoso de fotógrafos y periodistas
entre los cuales eres cada día más popular
se dice que eres el primer existencialista
se dice que el primer ecologista el vegetariano
que a su paso convertía las carnes en verduras
los rebaños de Galilea en verdes pastizales
invirtiendo así el proceso de la terca ganadería
se dice que eres el punto omega de la ecología terrestre
se dice que eres un problema de conciencia estrictamente privado
y cuya solución pública atentaría contra las libertades cívicas
se dice que eres polimorfo hipotético parapsicológico
el mito más hermoso de los pueblos mediterráneos
una creación de la luz solar en esas invisibles playas
que cada dos o tres siglos producen un salvador
de gran aceptación en todo el mundo
se dice que eres el eón intermedio entre Dios y el cosmos
el alma del mundo disfrazada de predicador
el famoso eslabón perdido de la teosofía el budha
se dice que eres el primer y más amoroso hippie
el que vagaba por Galilea con un collar de flores silvestres
seguido por turbas desharrapadas o sea nosotros
haciendo temblar el establishment de la burguesía
haciendo temblar la bolsa y el precio del oro
se dice que eres una ilusión óptica de las masas
que te veían pasar por sí mismas de color azul
se dice que eres un subproducto del lenguaje hebreo
un sueño de Saulo de Tarso cuando se dirigía a Damasco
el perfume evanescente de un frasco vacío
en fin de ti se dicen tantas cosas
has dado que pensar al corazón humano
supieras cómo delira por saber quién eres
y cómo suspira el pobre en la oscuridad.

José Miguel Ibáñez Langlois, tomado de Oficio (Antología poetica), en edición de Enrique García-Máiquez en los "Cuadernos de Poesía Númenor"

martes, 18 de marzo de 2008

Catarsis

Termino la enfervorizada lectura de El libro de las ilusiones, de Paul Auster, al que he llegado por referencias recurrentes cruzadas de soslayo en los blogues (nos vemos en los blogues). De momento, aparco la tentación de La manía, por dinero y porque corro el peligro de que la lista de espera de libros se convierta en una tarea imposible.

Me sospecho que Trapiello no se molestaría si llegase a saber que le hago esperar un poco por Dickens, Julián Marías, Sófocles o algunas páginas de la sabrosa Historia de la Literatura Universal que me trajeron los Reyes. De esta última, por cierto, habría mucho que decir, como que adelantar en su lectura es misión imposible. A cada vuelta de hoja, me detengo para decir: "tengo que leerlo, tengo que leerlo". Primero fue Ilíada, ahora Sófocles... Puede que se convierta en la historia interminable.

De Auster, dos citas que son lo de menos en la historia:

Por primera vez en mi vida la suerte había triunfado sobre mi propia estupidez"

Esa había sido siempre su única ambición: ser uno de los buenos [actores de Hollywood]. Sólo eso había deseado, y eso era precisamente lo que ya no se permitiría hacer más. Uno no vuelve loca a una chica inocente, ni la deja embarazada, ni sepulta su cadáver a dos metros y medio bajo tierra para luego seguir su vida como si no hubiera pasado nada. Quien hicera lo que él había hecho merecía un castigo. Si el mundo no se lo imponía, entonces tendría que hacerlo él mismo"

lunes, 17 de marzo de 2008

Gioia pasquale

El español está de enhorabuena. Uno de los escritores que más lo mima vuelve. La manía es el nuevo tomo del Salón de pasos perdidos, la serie de diarios de Andrés Trapiello. Me entero vía Compostela.

sábado, 15 de marzo de 2008

Una visión postelectoral

Sumamente interesante. De José Javier Esparza en El Manifiesto.

Arrodíllate, mortal

He hecho voto de ignorar al Chikilicuatre -lo cual, por entorno profesional, no es fácil-, aunque no miro por encima del hombro al que le presta atención, ni me rasgo las vestiduras por la imagen que demos en Eurovisión. Al fin y al cabo, es una manera de reírse en las narices del festival, de tomarse en serio su vulgaridad.

¿Será bueno este sibaritismo -si lo es-?

Otro ejemplo. Leía estos días, con infinita pereza, La sombra del viento. La peripecia está bien engranada, tiene ingredientes para cogerte, incluso está bien escrito, con momentos de gran musicalidad, sí.

Pero qué sensación de estar perdiendo el tiempo. Embaularme quinientasipico páginas mientras me esperan en la mesilla de noche, en el escritorio, en la estantería, las Tragedias de Sófocles, El libro de las ilusiones de Auster, Persona de Julián Marías. Por ejemplo.

¿Estaré fuera de la realidad? ¿Acaso las humanidades deshumanizan?

¿Por qué me lo pregunto? Sé que no. Y, gracias a Dios, más que como el intelectual que se atusa la perilla en la tarima, me siento como el niño que fui, leyendo un libro de buena mañana, tirado en la cama, en penumbra, para no despertar a mis hermanos.

No quiero molestar a nadie. Solo que me dejen disfrutar de esta felicidad.

jueves, 13 de marzo de 2008

Lealtad al universo

Estas elecciones, pasase lo que pasase, venían siendo absolutamente necesarias. La sombra del 11-M y las condiciones en que se votó entonces se han cernido ininterrumpidamente sobre los cuatro años de legislatura. Ahora, Zapatero ha vencido con incontestable justicia democrática y el cabreo que ha dividido España tiene razones para remitir.

Zapatero -su oferta antropológica- no me gusta, pero más que en la necesidad de una alternativa política creo en la de una alternativa cultural. Por eso, como hormiguitas, como ratones que acopian su escoria en la madriguera, hay que llenarse de argumentos, de cultura, de formación, de talante, de amor por nuestro tiempo, para forjar el futuro, un futuro que España y Europa están necesitando. Con urgencia, pero sobre todo cargados de constancia y convicción. Con ojos de eternidad. Y de responsabilidad.

Nunca más podremos regresar a una época anterior en la que las formas egocéntricas no tentaran e incitaran a la gente. Como todas las formas de individualismo y de libertad, la autenticidad inaugura una época de responsabilización, si es que puedo hacer uso de este término. Gracias al hecho mismo que esta cultura desarrolla, la gente se vuelve más autorresponsable. Está en la naturaleza de esta clase de incremento de libertad que la gente pueda degradarse y también elevarse. No hay nada que pueda asegurar jamás un ascenso sistemático e irreversible a las alturas.

(...) Una sociedad moderna nos dará a la vez las formas más elevadas de iniciativa moral autorresponsable y las peores formas, pongamos por caso, de pornografía. (...)

Visto así, este concepto puede recibirse también como buenas noticias. Si no puede garantizarse nunca definitivamente lo mejor, entonces ni el declive ni la trivialidad son inevitables. La naturaleza de una sociedad libre estriba en que será siempre escenario de una lucha entre formas superiores e inferiores de libertad. Ninguno de los bandos puede acabar con el otro, pero pueden desplazarse sus líneas, nunca de forma definitiva, pero al menos sí para algunas personas durante cierto tiempo, de una forma o de otra. Por medio de la acción social, el cambio político y la captación de corazones y mentes, pueden ganar terreno formas mejores, al menos durante algún tiempo. En cierto sentido, una sociedad auténticamente libre puede tomar como descripción de sí misma el lema formulado en otro sentido bastante diferente por movimientos revolucionarios como las Brigadas Rojas: “la lotta continua”, la lucha continúa y, de hecho, permanentemente.

Así pues, la perspectiva que propongo rompe definitivamente con el pesimismo cultural que se ha desarrollado en décadas recientes (...). La analogía propia de nuestra época no es la de la decadencia del imperio romano, conforme la decadencia y el deslizamiento hacia el hedonismo nos hacen incapaces de mantener nuestra civilización política. Esto no significa afirmar que algunas sociedades no puedan recaer en la alienación y la rigidez burocrática. Y algunas pueden perder muy bien su estatus semiimperial. El hecho de que los Estados Unidos estén en peligro de sufrir estos cambios negativos ha hecho aumentar acaso su pesimismo cultural” (La ética de la autenticidad, Charles Taylor)

domingo, 9 de marzo de 2008

Gloria inconsumible

Mi madre, Tetis, la diosa de argénteos pies, asegura que a mí
dobles Parcas me van llevando al término que es la muerte:
si sigo aquí luchando en torno de la ciudad de los troyanos,
se acabó para mí el regreso, pero tendré gloria inconsumible;
en cambio, si llego a mi casa, a mi tierra patria,
se acabó para mí la noble gloria, pero mi vida será duradera
y no la alcanzaría nada pronto el término que es la muerte"

Lo dice Aquiles en el canto IX (versos 410 y ss) de la Ilíada, en la edición de Emilio Crespo en Gredos.

Y me ha venido a la cabeza esta mañana cuando José Ignacio, seminarista, explicaba en la Misa de una su vocación con ocasión de la jornada diocesana del seminario. Con la enorme distancia que media entre el heroísmo griego y el cristiano, me vale la analogía.

sábado, 8 de marzo de 2008

Respuesta a Verdú

De Manuel Rico, en Babelia. Sandeces como la de Verdú sobre la muerte de la novela ya se decían tiempo ha y entonces, por originales, podían ser razonables.

Reflexión de la jornada

Quiera Dios que no se haya puesto de moda atentar antes de cada día de elecciones legislativas.

La furia española es lo que tiene. Que funciona a espasmos estomacales. Le ponen el trapo rojo y ¡hala!

Quiera Dios que no nos esperen otros cuatro años de encabronamiento gradualmente descendente.

viernes, 7 de marzo de 2008

Segundo centenario

Me caía mal Goya. Tenía los elogios a su persona por culturilla a la moda porque asociaba su arte a los cuadros de la pradera de San Isidro, que me parecían superficiales.

Hace mes y medio me detuve -no demasiado- en él de nuevo, y he cambiado radicalmente mi opinión. Algo tiene que ver el hecho de que asocie desde hace un tiempo la figura política de Zapatero a la de Carlos IV.

Y entonces, esos cuadros que me parecían superficiales.


Me di cuenta que lo que me desagradaba de él no era él, su pintura, sino la sociedad que le rodeaba y que no tuvo más remedio que retratar. Superficial, bobalicona, a carcajadas en el borde del abismo. Qué siglo XIX el español, claro, con esta apertura.


Me pregunto si no hay algo de eso, feliz ignorancia, en estos tiempos. Quizá somos papanatas que se divierten con el pelele bajo un sol primaveral mientras se avecina el desastre.

La agonía del humanismo

Nunca he sido un asiduo de los suplementos culturales. Últimamente sí trato de echarles un vistazo. El Cultural de ayer trae un artículo que reúne las opiniones Rodríguez Adrados, García Gual, Carlos Alvar y Pablo Jauralde. Se titula "La agonía del humanismo", y no dice nada original, pero al menos se agradece que toque el tema.

Por otro lado, azuza la urgencia de hacer algo con la escombrera europea. No sé que me pasa que, últimamente, cuanto más arrinconado me siento, más me empujan las ganas de leer, de escribir, de pensar, de trabajar duro y llegar allí arriba, donde más se influye. Y más miro a largo plazo. Lo que pase estos cuatro años en España será importante o no. Pero será una anécdota en la amplitud, D.m., de mi vida. y ya no digamos en el curso de la Historia.

El Cultural trae también una reseña de mi antiguo profesor Santos Sanz Villanueva elogiando encendidamente el póstumo libro póstumo de Umbral (mencionándole uno siempre tiene ganas de hacer chispitas lingüísticas). Y una malísima reseña de Germán Gullón sobre un libro prescindible de McEwan, Chesil Beach. Otra interesante de Andrés Barba sobre unas epístolas de Chateaubriand.

Leo también en El País sobre la generación Nocilla, que me interesa muy poco. En la misma página del periódico, Vicente Verdú insiste en una concepción posmoderna (y como tal, de tendencias suicidas) de la novela. Digo insiste, porque ya se explayó al respecto en Babelia. Y, de veras, que ver pontificar sobre la novela con ese desparpajo sectario es grotesco. Una concepción de la literatura efímera, de petimetre.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Apuntes de política

Parece que va terminando el plazo de más de un año que han supuesto las primarias estadounidenses, entre campaña, precampaña, antecampaña, media manga y manga entera. En el bando republicano gana McCain. Y me da la sensación desde las afueras que será el próximo presidente de los Estados Unidos.

Parece que Hillary se recupera en Ohio y Texas del noqueo al que Obama la había sometido en las once primarias previas. Si gana Hillary, se disputará con McCain ser el último líder de los Estados Unidos perteneciente a la generación del 68. Me da también la sensación de que en la Norteamérica del músculo militar, una mujer no será bien vista como presi.

Si gana Obama, será una lucha generacional en toda regla: el que sería el presidente más joven contra el que sería el presidente más viejo al llegar al poder. Yo, como Daniel Henninger, creo que todavía no ha llegado la hora de los políticos post-68, esa nueva ola de líderes que se avecina, y de la que no tengo muy claro si me gusta el estilo, superficialote y marketinero.

Es el estilo que estila ese Zapatero de derechas llamado Nicolás Sarkozy, gran decepción personal. Yo mismo lo presenté como un líder político esperanzador. Qué gran error. La decepción no viene de su poca inclinación a la estabilidad matrimonial, ni a que se dedique al ligoteo con una loba. Eso me parece puritano.

La decepción viene de que sus discursos, sus buenas palabras, su apariencia de creer en unos valores que puedan volver a fundamentar Europa, han quedado desmentidos por su carencia de acción. Después de diez meses de recibir cheque en blanco del electorado francés para poner patas arribas el sistema, el balance es paupérrimo.

Y lo triste es la apariencia de que esta pereza para el trabajo serio y decidido se compagina con el exhibicionismo del donjuán. El adolescente bobalicón que le roba las horas al estudio para dedicarlo a sus conquistas. Su estilo tiene mucho que ver con el de Zapatero (la promesa de examinar la gestión de sus ministros me recuerda al vacuo código de buen gobierno zapateril). El trabajo que nos queda para rehacer nuestra Europa es mayor del que parecía, pero el empeño merece la pena.

Ah, claro, y España. Dicen las encuestas que Zapatero ganó los debates. Y comprendo la distancia que me separa de esa supuesta mayoría demoscópica. El modelo de sociedad y de ser humano que me presenta Zapatero con sus acciones (hechos, no palabras) me incapacita para valorar sus propuestas.

Por Rajoy no pondría la mano en el fuego, pero al lado de la para mí evidente vaciedad zapateril adquiere incluso en algún momento aspecto de estadista. Del gallego diría que está acertando al insistir en ese mensaje de que le importan los problemas del hombre de carne y hueso. Otra cosa es que sea verdad. Esta España mía, esta España nuestra...

Habría que hablar del despotismo blando del que habló Tocqueville para entender que a la gente exclusivamente le haga zozobrar la incertidumbre económica... después de meterse en hipotecas de 60 ó 70 millones. Eso por hedonistas.

domingo, 2 de marzo de 2008

Diego

Diego cumple el lunes cinco años. Entra en el dormitorio y me interrumpe, le pesa la soledad aunque no lo sepa, y quiere que le preste atención. Yo le digo que preparo una poesía (demasiado decir) para mi hermano y su novia, que se casan en una semana. Y él me dice que quiere escribir una poesía. Me exige que le enseñe, “enséñame a escribir una poesía”. Nudo en la garganta.

Le siento en mi rodilla y le cuento que para escribir una poesía hay que mirar las cosas. Cogemos mi reloj y le digo que podemos llamar sol a su esfera. Eso es una metáfora. A él le aburre lo que le digo, coge el lápiz y hace palotes: “abecedario”, con letras que aumentan progresivamente y se ondulan sobre el papel, “bata”, “bae”, “bellota”, “baba” (aquí se ríe); luego las lee todas, y escribe de arriba abajo: “uve”, le añade un o, “ouve”, una b (la b, claramente, le gusta), “bouve”. Se ríe. No lo sabe, pero ya intuye el poder de dominar las palabras.

“¿A qué Dios es todopoderoso?”, va y me suelta mientras escribe “bellota”. Y a mí me sale la vena teológica, y le digo que sí, pero que hay algo que Dios no puede. Él te quiere tanto que si tú quieres hacer cosas mal, te deja, porque quiere que seas libre. No sé si lo entiende. Yo creo que sí, porque Diego es muy listo. Y no lo digo sólo porque sea sobrino mío.