jueves, 25 de diciembre de 2008

Feliz Navidad

Vino a los suyos y los suyos no le recibieron. ¿Es ese el triunfo del Reino de Dios? Sí, porque cada vez que hace su morada en un solo ser humano, lo hace en toda la Humanidad, porque Él sólo sabe contar hasta uno.

Y es que, no nos engañemos, como le decía la de Ávila: "No me extraña que tengas tan pocos amigos en la tierra".

Porque Él nos ofrece luz, libertad, gozo, como nos desean las bendiciones solemnes de la Misa de Navidad. Pero son una luz, una libertad y un gozo que requieren desentrañar nuestro misterio de ser personas, un misterio que no desvela la carne ni la sangre, la inteligencia, ni la riqueza, ni el poder, sino la sabiduría práctica que nace de la sencillez de espíritu. La Gracia.

4 comentarios:

Terzio dijo...

Un pensamiento de Navidad: El Misterio se revela en pobreza para que nadie se tenga en menos por nada, para que todos podamos darle algo a Quien quiso comenzar su Vida y su Reino en un pesebre.

p.s. Y Felices Pascuas, claro está.

'

Agus Alonso-G. dijo...

È vero.

Anónimo dijo...

Los creyentes deberiais estar cabreados (digo) con tanta prostitución del mensaje de Jesús. Especialmente, en estas fechas.

Es lo que siempre he pensado.

Recibe un abrazo y que estos días te permitan encontrar un poquito más de paz.

Tu lectora habitual

Agus Alonso-G. dijo...

Bueno, no son días estos para estar cabreados. Especialmente porque tantas veces es uno mismo el que prostituye ese mensaje.

La verdad es que estos días estoy encontrado una paz que hace tiempo la Navidad no me daba.