lunes, 3 de noviembre de 2008

Sobre religión

"Creo en la Iglesia de Uganda, no en la de Roma", me dices. Y tengo que contestarte que la crítica, que en principio me parece simple, duele por injusta y porque de ti, la verdad, no me la esperaba.

Pero creo que aun cuando sean críticas injustas y un poco alegres, esconden un grito de esperanza. Supongo que me pides, nos pides, que seamos un ideal para ti, que no me puedas echar nada en cara.

* * *

Entre tanto escupitajo, tanto reproche, tanta crítica fácil con ocasión de "la película", busco otra Voz en todo ello, y me voy a echar una mano al comedor de las H.C. (¡hacía tanto que no iba!). No lo hago -creo- por tirárselo a la cara a los críticos, sino porque realmente allí hay un camino hacia la verdad de lo que somos. Entre los pobres, en su contingencia. Y entre las generosas hermanas, que lo han dado todo por los más pobres de los pobres. Y uno quiere llegar a la verdad de lo que es.

Precisamente, leo estos días el epistolario de la Beata Madre Teresa de Calcuta (Ven, sé mi luz) y oigo su enseñanza:

Podemos negar a Cristo como podemos negar a otros: no te daré mis manos para trabajar, mis ojos para ver, mis pies para caminar, mi mente para estudiar, mi corazón para amar. Tú llamas a la puerta pero yo no abriré. No te daré la llave de mi corazón"

* * *

Se ríen o/y me critican en el trabajo porque considero que es informativamente importante la figura de Benedicto XVI. Les parece que es una pura cuestión de inclinación personal, que es un tema que no interesa, que es una nadería o qué se yo. Que es algo que hay que erradicar, incluso de la información.

En España, la información sobre la religión en general y sobre el catolicismo en particular, es penosa. Al mismo tiempo, este es el medio digital más leído, no tenemos ninguna universidad en el top 100 del mundo y difícilmente cabe esperar que haya un Nobel español en los próximos diez años. Asocio voluntariamente y sin intención de ocultar. Pienso que el nivel cultural de nuestro país es paupérrimo y que la ignorancia religiosa no es más que eso, ignorancia, una enorme manifestación de ella.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te doy sin dudarlo la razón en que el nivel cultural del país es paupérrimo a todos los niveles, pero discrepo contigo en que existe una correlación directa, como pareces apuntar, entre esta pobreza cultural y el rechazo a la religión en sus diversas manifestaciones. No creo que puedan establecerse vínculos directos, puesto que estamos hablando de evoluciones y factores muy complejos y variados. Yo misma, sin ir más lejos, crecí en una familia agnóstica, me eduqué en colegios públicos no religiosos, y estudié y trabajé muchos años en una universidad pública primero y jesuita (no española) después. Ni lo uno ni lo otro han sido determinantes a la hora de contribuir a mi ateísmo práctico (que es, en teoría, agnosticismo firme). Soy una apasionada del estudio de las religiones y de la historia de las religiones, pero personalmente, en mi día a día, ocurre que no necesito la religión ni la fe para guiarme por un ideal ético que considero muy digno.

Comprendo tu postura: es cierto que mucha de la gente que ataca la religión lo hace desde la ignoranacia y, permítaseme, desde la "burricie" más absolutas. Pero no siempre es ese el caso, y desde luego no son esas las voces a las que deberías prestar atención; tampoco la burricie ajena debe servir como excusa para no cuestionarse a uno mismo, ¿no crees?

Podría fácilmente establecerse la correlación opuesta entre ignorancia/atraso y religión (cosa que no haré porque me parece un debate falso).

En cualquier caso, gracias por la reflexión.

Tu lectora no tan ocasional :-)

Agus Alonso-G. dijo...

En países mucho más secularizados que el nuestro el interés por la religión (y no digamos por la figura de Benedicto XVI) es muchísimo mayor.

El hecho de que los principales medios españoles no traten apenas la religión y cuando lo hacen sea con desprecio, o incluso que aquellos que la tocan "a favor" lo hagan con tan poca... gracia, lo achaco sí, a ignorancia. Otra cosa es que a nivel personal consideres que el ideal ético de la religión no te valga en tu vida o seas atea.

Insisto, no correlaciono directamente ignorancia con increencia. Sino con desinterés por el tema, con falta de debate serio, con determinados criterios informativos. Y así.

En cualquier caso, gracias por el comentario. :)

Anónimo dijo...

Ajá. Creo que ahora te entiendo mejor (anoche, que estaba espesa). Sí, te doy la razón, sin ninguna duda. Ocurre, sin embargo, que exigir ningún tipo de "rigor" a nuestros periodistas es.... bueno, tú ya sabes. Completamente inútil. El tratamiento es folklórico y superficial, pero como en todas las demás áreas de conocimiento (si no, échale un vistazo a las páginas dedicadas a la ciencia....)

Un saludo :-)