viernes, 24 de octubre de 2008

Dos pensamientos sobre la marcha

A veces pienso que ante cada ser humano debiéramos decir lo que Rilke decía de la flor (cito de oídas): ¡Arrodíllate, mortal! Y, sin embargo, ¿por qué se nos oscurece de continuo la sacralidad que hay en cada ser humano por el hecho de serlo?

* * *

De aquel en quien primero piensas cuando quieres comunicar tu alegría a alguien, de ese, estás enamorado.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Grande tu reflexión de hoy.

"De aquel en quien primero piensas cuando quieres comunicar tu alegría a alguien, de ese, estás enamorado."

¡Cuántas veces he sentido esto! :-) Y no siempre con la misma persona, y no siempre el mismo tipo de "amor"... Todavía hoy, cuando recibo una buena noticia o me pasa algo bueno, la primera persona que me viene a la cabeza para dársela es mi padre, que ya hace año y medio que me falta. Supongo que es buena señal que así sea....

Una lectora

Anónimo dijo...

Sé que no hay que elegir, pero sin duda me quedo con la segunda.

Agus Alonso-G. dijo...

Estoy de acerdo, ni siempre es la misma persona ni siempre es el mismo tipo de amor. Utilizo "enamorado" en su más amplio sentido.

Lo de tu padre, desde luego parece una bonísima señal.

Y, sí, quizá yo también me quedo con la segunda.