martes, 5 de agosto de 2008

Vacaciones de verano

Hay un dicho que de primeras suena bien y resulta fácil asumir pero que cada vez me gusta menos: "No hay que vivir para trabajar, sino trabajar para vivir". No me gusta porque es una visión del trabajo como un puro medio para ganarse el sustento, y ese enfoque es paupérrimo, porque de él se deduce que no importa en lo que uno trabaje si le da pasta, y cuanta más mejor. Más bien cabría decir que el trabajar forma parte intrínseca de nuestro vivir.

Precisamente porque el trabajo es muy importante, también lo son las vacaciones. Las mías empezaron ayer y durarán todo el mes. Que falta me hacían.

1 comentario:

kañita dijo...

Ya te veré en Segovia, je.