lunes, 7 de julio de 2008

Algunas recomendaciones (literatura)

De entre lo que he leído en los últimos diez-doce meses, estas son recomendaciones, creo que buenas:

La ética de la autenticidad, de Charles Taylor. Una alternativa al tradicionalismo que abomina por sistema de la modernidad y al progresismo tontaina que cree que las cosas tienden a mejorar por sistema y cuya labor constructiva comienza destruyendo la tradición cristiana. Charles Taylor es un filósofo moderno de religión católica. En la ética de la autenticidad, libro muy breve, analiza lo que él considera "malestares" de la modernidad y ofrece un análisis personal del germen positivo que alienta esos malestares de consecuencias negativas. Para mí, iluminador; esperaba encontrarme una crítica furibunda de la modernidad y me encuentro con una puerta para entender y entenderme, y para enfocar el futuro con esperanza. Publicado en Paidós.

Jesús de Nazareth y la carta encíclica Spe Salvi de Benedicto XVI. Hablamos de uno de los principales intelectuales de nuestro tiempo y de uno de los que más está influyendo y va a influir en las décadas próximas. Él primero de los libros está dirigido más a especialistas. Para seguir dándose cuenta de la coherencia del pensamiento a lo largo de los años de Ratzinger/B16.

Diario de un escritor, Dostoievski. Al que le guste Dostoievski, imprescindible. Al que le guste indagar en la condición humana, imprescindible. Dostoievski demuestra que era un escritor del pueblo y para el pueblo.

Capítulo III de Transformación del mundo, Martin Ronheimer. Un sugerente análisis sobre la evolución de la teología cristiana del trabajo desde el Medievo hasta el siglo XX, para entender dónde se sitúa el mensaje al respecto del Opus Dei.

Nosotros, los modernos, Alain Finkielkraut. Otro análisis de la modernidad desde una visión humanista, con la literatura como telón de fondo. Libro maravilloso.

Newman, José Morales. Una biografía de un personaje imprescindible. Ejemplo de vigor intelectual y de santidad.

Los restos del día, Kazuo Ishiguro. Otra maravilla literaria llegada de Inglaterra.

Expiación, Ian McEwan. Una obra maestra de la literatura contemporánea de la que ya hablé. Puede servir de anexo: la película Expiación, de Joe Wright.

Apología de Sócrates, Platón. Texto fundacional de una civilización, o de una manera de entender el mundo. Un profeta pagano del "veritas liberabit vos".

Ilíada, Homero. Otro que tal baila. Hay que saber en qué mundo vive uno, pero somos lo que hemos sido, lo que somos y lo que seremos, por lo que hay que conocer las piedras miliares de esta civilización.

Léxico familiar, Natalia Ginzburg. Deliciosa seudoautobiografía con voz femenina de una infancia en la Italia de primera mitad del siglo XX.

El libro de las ilusiones, Paul Auster. Sencillamente genial.

Historia de dos ciudades, Charles Dickens. A Dickens hay que recomendarlo siempre.

La manía, Andrés Trapiello. Nuevo volumen de sus diarios. Entre la maltrecha literatura en español que sufrimos, una lucecilla, aunque a uno no le gusten determinados juicios anticatólicos, básicamente por injustos.

Christifideles laici, Juan Pablo II. Un documento que todo católico moderno debiera leer. Estudiar, más bien. Más, rezar.

Las aventuras de Wesley Jackson, William Saroyan. Una especie de Forrest Gump en el Ejército estadounidense a principios de los 1940. Una visión amable y esperanzada sobre el ser humano, en un momento que no invitaba a ella.

Persona, Julián Marías. De mis últimas lecturas. Un opúsculo filosófico moderno que no renuncia a fundamentos que la inanidad posmoderna dominante considerará rancios, antiguos, tradicionales, etc, olvidando que las verdades, cuando lo son, lo han sido siempre. De especial interés la concepción biográfica del ser humano que refleja Marías.

En el próximo mensaje, lecturas decepcionantes y recomendaciones de películas que he visto en los últimos meses.

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