lunes, 23 de junio de 2008

Todo eso soy

"Personalmente, me causa mayor satisfacción comprender a los hombres que condenarlos", dice un personaje en Veinticuatro horas en la vida de una mujer, de Stefan Zweig (frase que, por cierto, retrata la mirada narrativa del mismo Zweig autor).

Personalmente, cada día me cuesta menos comprender más al diferente. Suena prepotente, lo sé, orgulloso. Pero creo que es verdad. Sigo siendo un impaciente con lo que no me gusta de los demás, a veces me puede la pulsión fanática, visceral, de mi carácter. Pero creo que cada vez me cuesta menos entender los porqués del otro. Sólo la maldad pura (o casi), que la hay, me resulta inaceptable.

Y creo que esto es así porque -supongo que a todos pasará un poco- con tanta frecuencia encuentro en mí al frívolo, al delicado, al egoísta, al bruto, al codicioso, al generoso, al desengañado, al cabezota, al marginado, al inquisidor, al recto, al injusto, al agresivo, al pacífico, al maníaco sexual, al asceta. Al bueno, al malo. A Dios. Al demonio.

7 comentarios:

Terzio dijo...

Cogitationes tuas conturbant me!

¿No será el brote de un ataque de tolerancia aguda?

Si necesitas ayuda, avísame.

p.s. Tengo unas píldoras de dogma-ticol muy buenas.

'

gliptodonte dijo...

"Personalmente, cada día me cuesta menos comprender más al diferente. Suena prepotente, lo sé, orgulloso. Pero creo que es verdad."

S. Teresa decía que vivir en humildad es vivir en verdad.

La humildad es ser consciente de tus limitaciones y carencias. Pero no todo tienen que ser limitaciones. Hay cosas en las que uno puede "ser bueno" y negarlo sería "falsa humildad".

Me ha parecido muy bueno el post de hoy.

Anónimo dijo...

Yo también me identifico con Zweig; no te rcomiendo las píldoras de tu amigo terzio, generan "muchos efectos no deseados";; es síntoma de salud mental y de crecimiento personal, y de conocimiento propio y ajeno

Verónica dijo...

Como dice el verso del maestro d'Ors: "Que me corten esta mano/si existe en nuestro planeta/especie más numerosa/que un solo ejemplar humano". De "Sol de noviembre"; son los versos in fine del "Poema de un rato".

Para ilustrar este post tan enjundioso, me permito, ya en el colmo de la pedantería (pero supongo que me dejas, en esta tu casa) citar a Benedicto XVI en la homilía pronunciada en Marienfeld (Colonia) en agosto del 2005:

"La palabra griega (de adoración) es proskynesis. Significa el gesto de sumisión, el reconocimiento de Dios como nuestra verdadera medida, cuya norma aceptamos seguir. Significa que la libertad no quiere decir gozar de la vida, considerarse absolutamente autónomo, sino orientarse según la medida de la verdad y del bien, para llegar a ser de esta manera, nosotros mismos, verdaderos y buenos".

Verónica dijo...

Y, por cierto, Zweig me a-pa-sio-na.

Verónica dijo...

Y ya el último "por cierto", pero no quiero dejar de decirlo: la aliteración/enumeración del final me parece soberbia, con ese crescendo, en Dios, y ese brusco de-crescendo, en el demonio, después de toda la retahíla anterior. Muy bueno, de verdad.

Pequeña Desorden dijo...

Muy bueno el post. Yo creo que si miramos introspectivamente dentro de cada uno mismo podríamos encontrar todos los ángeles y demonios existentes...Y aún así, seguir siendo insignificantes ...
Te seguiré, me gusta tu blog
Besos desordenados