martes, 24 de junio de 2008

In pauca

"Céspedes" es una bombonería-pastelería que he descubierto cerca de la oficina, en Alcalde Sáinz de Baranda, cincuentaipico. El lugar es pequeño, pero muy bien puesto. La mujer que atiende, no sé si la dueña, sonríe con una curva cargada de vida, sin cascabeleos. De sus pasteles me conquistan la originalidad y lo arregladitos que están. Por descontado, están también buenísimos.

El pasado sábado estuve allí por segunda vez y me dejó epatado al verla envolver las dos cajas que me había preparado. Contemplar la perfección técnica llena de ternura con la que lo hacía era un poco como asomarse a la eternidad. Y dirás que exagero. Pero no. Sus manos ya ajadas se desenvolvían con, lo diré, primor, y con maestría. Eran manos de madre, aun suponiendo que ella no lo fuese.

Y no he podido evitar volver a pensar en lo que ya sé; que son manos como esa, que es esa mezcla trascendental de belleza ética y estética, lo que sostiene el mundo. También -o sobre todo- al envolver una caja de pasteles.

4 comentarios:

Pseudópodo dijo...

Y son observaciones como esta las que hacen que entendamos el mundo. Enhorabuena.

Francis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Agus Alonso-G. dijo...

Gracias. Son pequeñas epifanías. Hay que dar gracias a Dios de que cosas tan mínimas impresionen tanto.

Emilio Cervantes dijo...

Aterrizo por primara vez en tu sitio y me han gustado por lo menos dos cosas, el título y ésta entrada.

Creo que volveré.

Un saludo,