miércoles, 7 de mayo de 2008

El pulchrum de lo bonum

Él es un escritor si no célebre, sí celebrado por unos cuantos a los que lo que les gusta de la vida literaria es la literatura. Ganó, eso sí, el Cervantes, aunque dicen que fue porque era amigo del Líder. Lo que sea.

Hace año y pico le escribí diciéndole que a unos amigos y a mí nos gustaría conocerle. Con enorme amabilidad nos invitó a su casa y compartimos con él una comida pucelana en un agradable restaurante de carretera.

Le felicité por Navidad y hace poco hice una tentativa de repetir la experiencia. Su respuesta muestra la sencillez y la humildad de un gran hombre: "Querido amigo Agustín, excúseme la tardanza en contestarle [una semana]. He tenido un despiste sencillamente. Pero naturalmente que me encantará pasar un buen rato con ustedes, como el año pasado. Ustedes me propondrán fecha, y quedamos. Gracias por su amistad, y un fuerte abrazo".

Qué buena gente.

3 comentarios:

batiscafo dijo...

Y que lo digas. Yo también tuve esa experiencia y tu entrada me proporciona una buena dosis de añoranza de cartas y encuentros con ese "gran" hombre. Menos mal que en esta Pascua tardía voy acabándome los "Advenimientos". Yo, anacrónica, como siempre. Suerte que los clásicos siempre llegan en el momento adecuado.

Verónica dijo...

Qué suerte, Agus, y qué lo digas (lo de buena gente). Ya contarás si repetís el encuentro.

Agus Alonso-G. dijo...

Ya os contaré, claro.