miércoles, 21 de mayo de 2008

Amar el mundo

Después de dos semanas de frenética actividad profesional -preparando el especial de Indy, etc.- en las que apenas he podido leer algo que trascendiese la actualidad, hoy me he dado un homenaje. Termina mi 'fin de semana'. Me levanto con la hora cristiana (cuando Dios quiera), voy a cortarme el pelo y Misa en la Concha de Goya. Después de comer una tapa de la rica paella de mi mamá, Luis, Francis y yo cogemos carreteras de Castilla y nos plantamos en Alcazarén, donde nos espera don José Jiménez Lozano, con el que hemos echado la tarde -café y pastas- hablando de esto y de lo otro.

Me decía que hay autores que no aguanta, que dedican doscientas páginas a narrar -un decir- un viaje de Valladolid a Alcazarén, hablando de la mosca, de la rueda... Le decía yo que, claro, se puede hablar de la mosca, y de la rueda, y trascenderlo, y hacer literatura. "Sí -dice-, pero para eso hay que amar el mundo".

Mañana, o pasado, en la próxima entrada, cuento con más detalle.

3 comentarios:

Verónica dijo...

¡Jo! Lo siento, pero me muero de envidia. Por cierto, un día de estos si te veo por "la Concha" ¿no te importará que te salude? Espero reconocerte, porque sales un poco con la cara tapada.

Agus Alonso-G. dijo...

Me hará ilusión. Que me saludes, digo.

A esa cara le pones casi dos metros de altura y voilà.

Verónica dijo...

¡Qué barbaridad! Es una pista porque no creo que haya muchos. Un abrazo.