lunes, 7 de abril de 2008

Regazos del mundo, uníos

El valor meramente material de una madre. ¿Y ahora nos damos cuenta?

El mundo sería inhabitable sin ellas.

4 comentarios:

erpayo dijo...

si la "solución" es más estado, estamos apañados.

Le hace más daño a la familia como institución la Ley de Dependencia que la Ley Zerolo.

La Ley de Dependencia es la institucionalización del abandono en manos de extraños, del repudio y del rechazo. Es el "que se encargue de ti el estado", primo hermano del ya conocido y nefasto "que me los eduque el estado".

Tiempo al tiempo.

Mery dijo...

Eso ¿y ahora se dan cuenta? QUé pena , penita penaaaa.

Agus Alonso-G. dijo...

A mí no me parece mal que la sociedad reparta dinero (vía Estado) a aquellos que dedican más tiempo a cuidar a los más desprotegidos.

La pena es que en muchos casos, como tú dices, lo único que se hace es trasladar el cuidado a otros.

La realidad es que la sociedad ha cambiado, no sé si para bien o para mal, supongo que en algunas cosas para bien y en otras para mal. Y alguien tendrá que ocuparse de nuestros mayores y de nuestros pequeños cuando ningún familiar puede hacerlo porque está trabajando.

En cualquier caso, puede que no sea justo decir que los profesionales sanitarios o asistenciales son simplemente extraños. Aunque, insisto, es una lástima que los dependientes muchas veces se vean como un estorbo.

erpayo dijo...

volvemos a lo mismo de siempre y hago referencia al mismo texto de siempre: "lo que se ve y lo que no se ve" de Bastiat.

La irresponsabilidad campa a sus anchas en las sociedades occidentales. A nadie se le puede exigir nada, nadie es culpable de nada. ¿De dónde viene eso? De las políticas del estado de bienestar: la gente no ahorra porque existe la segridad social "que se hará cargo de mí", etc.

A la gente se le llena la boca con el derecho de los padres a educar a sus hijos, pero MUY POCA GENTE se hace realmente responsable del DEBER de educar adecuadamente a los hijos.

Y cada parcela que se abre al "estado de bienestar", tarde o temprano se deshace como un azucarillo...