domingo, 16 de marzo de 2008

Memoria

¿Dónde quedará todo
si no lo escribo?

3 comentarios:

SusoAres dijo...

Nada se olvida, ni siquiera lo que se olvida, y no es un juego de palabras, aunque lo parezca. O mejor, con más exactitud, lo que ciertamente se olvida no se destruye, en algún lugar de nosotros queda, dentro de una memoria más oculta y a la que sólo sabría llegar una mano experta. ¿Qué mano sería ésta? No lo sé. Como todo, o casi, ya está dicho, lo que yo pensaba me lo encuentro un día leyendo "El malestar de la cultura", de Sigmund Freud: "Habiendo superado la concepción errónea de que el olvido, tan corriente para nosotros, significa la destrucción o aniquilación del resto mnemónico, nos inclinamos a la concepción contraria de que en la vida psíquica nada de lo una vez formado puede desaparecer jamás; todo se conserva de alguna manera y puede volver a surgir en circunstancias favorables, como, por ejemplo, mediante una regresión de suficiente profundidad". Esa regresión sería de corte psicoanalítico, claro, cosa que acaso ya esté desfasada, pero queda como cuestión cierta, o al menos eso creo yo, que lo olvidado no se destruye, no desaparece, permanece, a la espera de ser rescatado.
Saludos.

Counter-Revolutionary dijo...

Muy buen aforismo. Yo me sorprendo muchísimas veces de los pensamientos perdidos, acordándome de las cosas sobr las cuales quería escribir.

Agus Alonso-G. dijo...

Me gustó cuando lo leí la reflexión sde Chesterton en su "Autobiografía" sobre la cosa recordada. Ya no importa el hecho en sí, sino la forma que adquiere el recuerdo. Y eso es parte de la literatura.