martes, 5 de febrero de 2008

Más McEwan

La semana pasada estuve leyendo Amsterdam, de McEwan. Bien escrito, personajes bien recreados. Pericia narrativa, en suma. Menor que Expiación Después de leer varios de sus libros en poco tiempo me quedan, sin embargo, ecos de un malestar. El que nace, quizá, de lo insuficiente del mundo que me ofrece. No sé por qué, pero la absoluta carencia de sobrenaturalidad de McEwan se transpira en cada línea de su obra. Digo que no sé por qué porque la mayoría de las grandes obras maestras carece de referencias sobrenaturales y no son muchas las que exudan esa castración materialista. O quizá sea que tengo “prejuicios moralinosos”.

12 comentarios:

Terzio dijo...

Es que tienes alma...y la tienes activa y operante.

Y por eso.

p.s. Pónte a dieta de clásicos, para que te pase pronto esa resca.

susoaresfondevila dijo...

"La mayoría de las grandes obras maestras carece de referencias sobrenaturales" Supongo que hablas de las contemporáneas, ¿no? De otro modo, no se entiende tu afirmación. Tenemos una gloriosa excepción en España: el gran Álvaro Pombo. Meriéndate "El metro de platino irididado" y verás...

Suso Ares dijo...

"La mayoría de las grandes obras maestras carece de referencias sobrenaturales" Supongo que hablas de las contemporáneas, ¿no? De otro modo, no se entiende tu afirmación. Tenemos una gloriosa excepción en España: el gran Álvaro Pombo. Meriéndate "El metro de platino irididado" y verás...

Suso Ares dijo...

¡Ay, perdonad a este novato, que repite las cosas porque no sabe si la primera vez quedaron registradas!

Terzio dijo...

Ejem...ejem!

No, nada...

Sólo eso...

...ejem!

'

batiscafo dijo...

"Corruptio optima pessima".

El metro de platino me impresionó cuando la leí y luego se la oí comentar al propio Pombo. Es una defensa de la bondad, de su capacidad de vencer al mal y a la mediocridad. El personaje de María es extraordinario.

No diré lo mismo de otras obras anteriores y posteriores, con algunas honrosas excepciones aunque menores también ("Donde las mujeres", "Telepena..., "Aparición del eterno femenino"), ni de sus ácidas declaraciones contra la Iglesia...

Suso Ares dijo...

Su libro sobre San Francisco de Asís me cortó el hipo, tanto como me lo había cortado en su momento el de Chesterton. Así fue como conocí a Pombo. Y, de hipo en hipo, quedé una vez más sin él con "La cudratura del círculo" y "Contra natura", y también, aunque menos, con "Cielo raso". Soy "pombiano" convicto y confeso.

Agus Alonso-G. dijo...

No, Suso, Las Meninas no tienen referencias sobrenaturales, por poner un ejemplo.

A ver si me meto con un poquito de teatro griego o Cicerón. O algo de Shakespeare.

Por ahora estoy con Saul Bellow. Herzog.

A Pombo lo tendré que dejar para un poco más tarde.

Suso Ares dijo...

Entendido, Agus. ¡Feliz pesca en tus inmersiones lectoras!
P.D.: ¡Y que se acabe uno muriendo sin haber podido leer tantísimas cosas! En fin...

Anónimo dijo...

Supongo que, si por la Misericordia Divina llegamos al Cielo, allí dispondremos de todos los libros en ediciones de lujo.

M.M.

Anónimo dijo...

Supongo que, si por la Divina Misericordia llegamos al Cielo, dispondremos de todos los libros ediciones de lujo. Y de todo el tiempo.

Counter-Revolutionary dijo...

Anónimo, ¡ojalá!, ¡seguro!, sea Dios también el bibliotecario que dices. Amigo Agus, no he leído a McEwan, pero ya os he leído tantas buenas recomendaciones a tantos y tan buenos, que veo que estoy haciendo el primo sin conocerle. También me apunto a Pombo, que, además, tiene resonancias ramonianas, y, aunque no le vote, tiene valentía por irse con Rosa Díez.