domingo, 10 de febrero de 2008

I Domingo

Hoy que las lecturas nos hablan del pecado original, un conductor de autobús parece disfrutar dejándome en tierra después de una larga carrera. Bien es verdad que aún me quedaban diez o quince metros para llegar a la marquesina, pero no hay duda de que me ha visto, de que podía parar, como hacen otros. Especialmente teniendo en cuenta que un domingo, un 63 tarda en llegar -como ha pasado con el siguienteo- al menos veinte minutos. Le he dicho de todo menos bonito mientras el culo achatado del vehículo se alejaba. ¿Y luego cabe extrañarse de un Hitler, de un Stalin? No, no exagero. Y hace rato que se me pasó el cabreo.

6 comentarios:

Terzio dijo...

Qué bravaridad (sic)!

¿Te pusieron suficiente ceniza el Miércoles?

¿Te caló?

¿Necesita más?

¿Te mando una dosis extra?

Hmm?

Venga, ánimo: Practica la esperanza y sus virtudes anejas con el 63 y sus tiranos conductores!

Cordialmente incord..etc.

+T.

Suso Ares dijo...

”A veces le parecía que los pecados veniales (impaciencia, una mentira sin importancia, orgullo, una oportunidad despreciada...) le separan a uno de la gracia más por completo que los peores pecados”.
(Graham Greene,El poder y la gloria).
Para el autobusero del 63.
Saludos.

Francis dijo...

EMT sucks!! Gallardón no cumple sus promesas electorales, y luego quieren que la gente no coja el coche: ¡venga, coño!

kañaman dijo...

Proletarios del mundo!! ¿a que hora cogéis mañana el bus????!!!

Counter-Revolutionary dijo...

Hombre, Agus, comprendo el enfado, todos nos cabreamos cuando nos pasa eso, pero...por favor, dime que lo de Hitler ha sido una pequeña exageración retórica.

Agus Alonso-G. dijo...

Qué aguda la apreciación de Greene.