viernes, 1 de febrero de 2008

Dando excusas

Dos no pelean si uno no quiere. Y puesto que uno en lo fundamental está contra los tiempos, no queda más remedio que pelearse (con la mayor deportividad posible). Pero no demos pólvora al oponente. Si a la vuelta de las elecciones nos arrean con ganas, habrá motivos para no extrañarse. Tengo la impresíón de que determinadas declaraciones nacen de la pérdida de perspectiva que da el carácter imperecedero de la Iglesia.

6 comentarios:

Terzio dijo...

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¿Laissez faire, laissez passer?...

No sé...

Pero sí sé que luego la historia pasa factura por los silencios (y que nos los cobra muy caros).

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Suso Ares dijo...

Carácter imperecedero de la iglesia, sí, pero perecedero de muchas actitudes dentro de la iglesia -muchas mías, también, pues soy iglesia- , entre las cuales algunas episcopales, de cuando en cuando. Mis hermanos los obispos me desconciertan de tanto en cuando y no siempre sé a que diana apuntan... ¡Ojalá que sean oportunos y no oportunistas!
En fin, necesitaría más información...

Agus Alonso-G. dijo...

¿Dejar hacer? ¡No!

Pero que alguien me explique por qué narices tienen que decir esto: "Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político". Sólo basta leer los titulares de todos los medios para saber cuál era la lógica interpretación de la nota episcopal: lo que quiere esa nota dejar muy claro es que no se puede votar al PSOE. Me parece que haciendo eso se hace daño a la misión de la Iglesia. Tantas guerras morales que hay que librar como para que tenga que opinar precisamente en eso.

Sinceramente, ese comunicado es político. La Iglesia puede y debe opinar en materias morales que no admitan discusión, en aquello de ley natural. El diálogo con ETA -del que discrepo- entra dentro de lo opinable.

Y prefiero no seguir hablando, porque me enciendo.

En cuanto a silencios históricos: ¿Alguien se acuerda de que la Iglesia no firmase el Pacto Antiterrorista ante la presión de todos los partidos? No, porque hizo muy, muy bien.

Terzio dijo...

Yes. Pero...algo hay que decir, dadas las circunstancias y los circunstantes. No son, por otra parte, los Obispos los que ponen mal las cosas ni los responsables de las coyunturas propiciadas por los políticos. Si en un estado de derecho que presume de democracia no tienen cabida las discrepancias y a los discrepantes cuando hablan escriben o publican se les amenaza con la hipoteca del derecho a hablar, enseñar, opinar y aparecer...

En la democracia, desde sus orígenes, tiene mucho valor la palabra. En el mismo sentido, la amenza desde el poder contra los opositores al poder es letal para la democracia. Estas zperías, con apoyaturas en prensa, en asociaciones de magistrados y crispaciones de grupos y asociaciones afines, se parecen demasiado a las tribunas de la España 1931-36. Si esto fuera como debiera ser, lo que los Obispos digan escriban o enseñen pesaría tanto en la opinión política como pesa en la Misa de un Domingo lo que diga un zp...Lo malo es que pesa, en sitio y en otro, lo que dicen unos y otros.

Opino (espero) que todo tenga su maduración cuando los treinta años inmaduros sean 100 de madurez (si llegan). Pero hasta entonces algo habrá que hablar, de algo nos tendremos que quejar, de ciertas cosas (y hasta de todas) se podrá opinar. ¿O no?

Una cosa más: Cada vez estoy más convencido de que tienen que hablar los Obispos porque, desgraciadamente, no hay cristianos que hablen.

Y por eso.

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Suso Ares dijo...

Es cierto, terzio, no hay cristianos que hablen, y ante la carencia de palabra seglar cristiana, tenemos la abundancia, o sobreabundancia, de palabra episcopal. Como en su dia dijo en un artículo en el ABC, el teológo Olegario González de Cardedal, uno de los pulmones de la iglesia, el mundo seglar, está atrofiado, lo cual exije que el otro pulmón sobre-actúe. De todos modos, una vez leída la nota de los obispos "ANTE LAS ELECCIONES DEL 2008", cosa que no había hecho cuando escribí mi anterior comentario, creo que es bastante sobrio y exacto. Creo que no dice lo que están diciendo que dice. Y sí, en el año 100 de nuestra democracia, quizá haya vientos y no tempestades. ¿Maduraremos todos?

Anónimo dijo...

Tampoco debemos nosotros dar pólvora al oponente juzgando la oprtunidad o no de las palabras de los obispos. Hay que recordar también que estas palabras son las que siempre se han repetido cada vez que hay elecciones. Gracias a Dios esta vez los oponentes también nos dan pólvora dando publicidad a estos consejos de la Conferencia Episcopal.

¿Hasta cuándo esperaremos a que un partido represente de verdad nuestras ideas?