domingo, 17 de febrero de 2008

Amis

Perdía hace unos días la calma leyendo una entrevista a Martin Amis en El Cultural. A la pregunta de si ir a la iglesia es un atraso, espetaba el escritor que "por supuesto". Insistía sobre el particular en varias ocasiones, a requerimientos del entrevistador, ya no sé si noqueado por el hecho o deseoso de ensañarse.

Perdía la calma por, creo, varios motivos:

1) La impaciencia (pulsión fanática) del que le cuesta aceptar que haya quien no le dé la razón.

2) La desazón que provoca que quien nos merece admiración ponga en duda las convicciones que nos fundan.

2) La zozobra que provoca que alguien tan influyente defienda una visión que uno considera tan alejada de la verdad sobre el hombre.

3) El fastidio del desprecio por lo más íntimo a uno. Yo no desprecio a los ateos, considero razonable serlo. Y pido que se respete que yo sea creyente, que vaya a la iglesia. Estoy seguro de que es razonable (de hecho pienso que es más razonable). Hay que ser bastante poco razonable para enrocarse en que hacerlo repugna a la razón.

Pero, ¿y si fuera un atraso ir a la iglesia? Es decir, ¿qué significa eso realmente? ¿Que es mentira? ¿Que es malo? Porque un paso adelante no es necesariamente algo bueno o verdadero, especialmente si sirve para caer por un precipicio. ¿Y si hemos perdido el camino a causa de la niebla? ¿Volver atrás es malo? ¿Es falso? ¿Es un error? No digo que este sea el caso, pero, desde luego, el señor Amis se ha dejado llevar por una manifiesta levedad al criticar algo porque "es un atraso" -si es que en efecto lo es-. No, señor Amis, lo nuevo no es necesariamente lo bueno. Quizá tendré que pensar que el señor Amis no merece tanta admiración como yo pensaba. Hágase un favor y deje de tratarnos a los creyentes como imbéciles de la peor especie.

Dicho esto, me voy a la iglesia.

9 comentarios:

E. G-Máiquez dijo...

A mis, plin.

Terzio dijo...

No se puede dejar entrar en casa a cualquiera.

Yo ni siquiera sabía que era "influyente".

Pero es triste saber que se reciben influencias como esas.

'

Morgenrot dijo...

¡ Alguien que cuestiona a Amis !

Yo empecé un libro de este autor, creo que se llama " Mar gruesa", gruesa se pone una de leerlo. No llegué ni a la mitad.
Absolutamente horripilante.

Desde entonces me irrita hasta oir su nombre.

Valiente mercadotecnia para un mediocre.

Ah! y esta tarde es mi intención ir a Misa, conservando lo bueno de lo viejo y rechazando lo malo de lo nuevo.

Suso Ares dijo...

En su magnífica autobiografía, "Experiencia", el amigo Martin nos cuenta, sin ironía alguna y con mucho respeto, que su hermana se había convertido al catolicismo. La perdió tempranamente, para dolor de nuestro amigo. ¿Habría hecho la afirmación del "retraso" de estar viva su hermana? ¿La consideraría entonces una "retrasada"?
Disfruté con la lectura de "Dinero" y de "Koba el terrible".
Saludos.
P.D.: Cambiando de tercio, ¡qué grata sorpresa está siendo para mí encontrar tantos magnifícos escritores y pensadores en el vasto mundo "bloguero"!
Gracias a todos.

Counter-Revolutionary dijo...

Precisamente de cumplir con algo tan arcaico, tan antiguo, tan milenario, tan sabio -como casi todo lo antiguo y milenario- vine yo hace ya un buen rato. Amis, ya se sabe, no piensa distinto que otros muchos. El problema no es Amis, sino conseguir convencer a esos otros muchos. Ahora, como tú dices, que un escritor influyente, reconocido -merecidamente o no- haga esas afirmaciones recrea un determinado clima mental, el de "los creyentes son personas incultas e ilusas", "la religión es una mentira que impide el progreso de la humanidad" y demás. ¡Ánimo!

Famayor dijo...

Hola. Sólo quería preguntarte qué piensas sobre la muerte. Y perdón por recordártela.
Se supone que uno es cristiano cuando a adoptado los dogmas de la fe, que no se puede ir por ahí acomodando a los dioses según nuestra capacidad de creer. Oye, que sin prisa.

Famayor dijo...

ha adoptado, sorry.

Agus Alonso-G. dijo...

Andiamo:

E., te he visto muy G-Máiquez ahí. :)

Terzio, es influyente. Y le respeto porque igual que me desagrada esa opinión, me gustan otras, en esa misma entrevista. Tengo buenos amigos que piensan que ir a la iglesia es un atraso... ¿me ha de llevar eso a mandarles a escardar cebollinos? No lo creo.

Morgenrot, la verdad es que todavía no le he leído, asíq ue no puedo cuestionar su obra. Me espera "Koba el temible". Ya contaré. Gran final de comentario el tuyo.

Suso, jugosa aportación. Me recuerda a Nietzsche, al que si su hermana hubiese tratado como predicaba él, qué peor lo hubiera pasado.

Counter, gracias por los ánimos.

Y por último, famayor... me vas a perdonar que ahora tengo prisa, pero te responderé con la próxima entrada que escriba en el blog. Sobre la muerte, ¿no? Uf, qué temón.

kañita brava dijo...

Eso, eso, el tema de la muerte por favor...